La dichosa bicicleta

Tomada de Internet
Columnaz lunes, 17 mayo, 2021 12:00 PM

En la misa dominical, al momento del sermón, muy enojado y apoyándose en el púlpito, el cura del pueblo dice con tono muy grave:

“El sermón de hoy lo voy a dedicar a ustedes, ladrones, porque ayer sábado me robaron la bicicleta. Cosas tan graves como estas no pueden suceder en este pueblo, y menos en esta comunidad, en la que todos nos conocemos desde pequeños y donde Dios nuestro Señor ha sembrado su semilla de dicha, armonía, paz y felicidad”.

Fúrico, el padre continúa:

“Pero eso no quita, ni minimiza, lo que hicieron el día de ayer… ¡ME ROBARON MI BICICLETA! El Primer Mandamiento dice: ‘Amarás a Dios, sobre todas las cosas’, pero ustedes no aman a Dios, porque el que roba, no ama a Dios. ¡Malditos ladrones poquiteros!”.

Tratando de controlarse, el párroco sigue:

“El Segundo Mandamiento dice: ‘No usarás el nombre de Dios en vano’, pero el que roba, reniega de Dios, y sin mi bicicleta, ahora tengo que caminar bastante para llegar a la otra comunidad y poder predicar Su Palabra.

“El Tercer Mandamiento dice: ‘Santificarás el Domingo como Día del Señor’, pero ustedes no santifican nada porque son unos ladrones, sacrílegos, infames, que me han robado la bicicleta sin ninguna consideración.

“El Cuarto Mandamiento dice: ‘Honrarás a tu padre y a tu madre’, pero ustedes parece que no tuvieran ni uno ni la otra, pues si los tuvieran, les hubieran enseñado a no robar.

“El Quinto Mandamiento dice: ‘No matarás’, pero ustedes han matado la ilusión que tenía con mi bicicleta nueva, de manera que ahora mismo, ¡me van diciendo quién fue el rejijo de La Chilindrina que me robó mi bicicleta!

“El Sexto Mandamiento dice: ‘No fornicarás …’.

En eso, el curita se queda perplejo unos segundos y dice pensativo:

“¡Ah, caray! Ya me acordé dónde dejé la mugrosa bicicleta. Podéis ir en paz, hermanos. La misa ha terminado”.

Autor: Un pastor con auto.

 

Examen de piloto

Bienvenido al examen de piloto. Primera pregunta: ¿Cuánto son 200 pies?

“100 personas”.

No, hombre… no.

“¡Hay algún cojo, o qué!”.

Autor: El cojo… ¡y qué!

 

De genios

Cierto día, un hombre encuentra una botella, y al destaparla se da cuenta que tenía un genio. Este le dice:

Te concederé tres deseos.

“Muy bien, mi primer deseo es tener mucha lana”.

¡Concedido!… y el genio lo convierte en oveja.

 

***

 

Un día, el padre de Panchito amanece muy enojado y este le pregunta:

¿Estás de genio, papá?

“Sí”.

¡¡¡¿Y eres de los genios que conceden un deseo o tres?!!!

Autor: El genioso.

 

Gangoso en los genes

Un gangoso camina por la calle, cuando de pronto encuentra una lámpara maravillosa y le pide un deseo:

“Deseo que mis padres sean igual que yo”.

Cuando llega a su casa, su madre le dice:

“¡Hijooo! ¿Quieeeneees ne commmeeen”?

El gangoso nota que su madre habla igual que él. En eso llega su padre, quien le pregunta:

“Hijo, cómo te fue en la escuela?”.

Entonces el gangoso queda pensativo y se pregunta por qué su papá no habla igual que él.

De repente suena el timbre de su casa, y al abrir la puerta, se encuentra con el lechero, quien pregunta:

“¿Nooo maaa a queeeneeen necheee?”.

Autor: Lechero orgulloso.

 

Solicitud de empleo

Solicitud de empleo real de un muchacho de 17 años enviada a un Burger King.

Nombre: Pepe Solana.

Sexo: Todavía no. Estoy esperando a la persona adecuada.

Puesto deseado: Presidente o vicepresidente de la compañía. Bueno, en serio, cualquiera disponible. Si estuviera en disposición de que me escogieran para lo primero, no estaría pidiendo trabajo aquí.

Salario deseado: 185 mil dólares al año, más una bonificación en stock options. Si no es posible, hagan una oferta y la discutiremos.

Formación: Sí.

Último puesto desempeñado: Blanco de las iras de directivos mediocres.

Salario: Menos del que merezco.

Éxito más reseñable: Mi increíble colección de ceniceros robados y notas post-it.

Razón para dejarlo: Me absorbía.

Horas disponibles para trabajar: Cualquiera.

Preferencia de horas: de 1:30-3:30 pm, lunes, martes y miércoles.

Habilidad especial: Sí, pero creo que sería más apropiado comentarlo en un ambiente más íntimo.

¿Podemos contactar con tu actual jefe? Si tuviera uno, ¿cree que estaría aquí?

¿Tienes alguna condición física que te impida cargar pesos de 50 kilos? ¿De qué?

¿Tienes auto? Creo que la pregunta apropiada aquí sería: ¿Tienes un auto que camine?

¿Has recibido algún premio o reconocimiento especial? En realidad, podría ser el ganador del premio del Instituto Bancario de Devolución de Cheques.

¿Fumas? En el trabajo, no; en mis ratos libres, sí.

¿Qué te gustaría hacer en los próximos cinco años? Vivir en las Bahamas con una supermodelo fabulosamente rica, sexy y tonta, que crea que soy lo más grande desde la invención del pan de molde. En realidad, me gustaría estar haciéndolo ya.

¿Certificas que todo lo anterior es verdadero? Sí, absolutamente.

Firma aquí. Pepe.

Autor: Joven apoyado por la 4T.

 

Tarjeta de crédito

Un día Daniel pregunta a su padre:

¿Dónde está la tarjeta Visa?

“Pues mira, hijo, me la robaron”.

Pero papá, si ya hace cinco meses de eso, y no has denunciado.

“Pues mira, hijo, he estado sacando cuentas y me conviene más que la tenga el ladrón ¡a que la tenga tu madre!”.

Autor: Un austero… también de la 4T.

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