“Es tiempo que élites exasperadas entiendan que no están entendiendo”, responde Ebrard a The Economist

Destacados jueves, 27 mayo, 2021 5:31 PM

Marcelo Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), respondió a la revista británica The Economist, que publicó en su edición impresa un artículo que tituló ‘El falso mesías de México’, en el cual señala que el presidente Andrés Manuel López Obrador es “un peligro para la democracia” mexicana.

“Hace apenas unas semanas tuve el gusto de conversar con el editor internacional de su revista. Aproveché la ocasión para exponerle los puntos fundamentales de la profunda transformación política, económica y social que está viviendo México desde hace dos años y medio”, indicó el canciller mexicano.

“Hablamos, entre otros temas, de los esfuerzos que, como gobierno, estamos emprendiendo para salir de la pandemia de COVID-19, de nuestras constructivas relaciones con Estados Unidos, así como de nuestra visión para detonar el desarrollo en el sur de nuestro país y Centroamérica y de la situación política del país en general”, agregó el funcionario mexicano

En una carta publicafa en su cuenta de la red social Twitter, el titular de la SRE afirmó que el editor internacional de The Economist “no fue sensible a uno solo de los argumentos” que él le dio.

“Por el contrario, a unos días de los comicios en los que los mexicanos elegiremos libremente a nuestros representantes, su medio publica un par de artículos en los que se invita a votar en contra del presidente y su partido”, abundó Ebrard Casaubón.

“La opinión y el llamado sorprenden, no por la posición ideológica de su medio, sino por su virulencia y fragilidad argumentativa. Detrás de estos pareciera permear la visión de que la mayoría de la sociedad mexicana, sobre todo la de menos recursos, está equivocada y apoya a quien no debe”, insistió el canciller.

“La portada de hoy es la síntesis de la exasperación. Se sabe que los resultados de la elección, como ocurrió en 2018, no coincidirán con lo que ustedes desean. Hace poco se predijo que López Obrador difícilmente alcanzaría el poder y que, en caso de que el electorado mexicano lo eligiera, conduciría al país a un inexorable fracaso económico, caracterizado por devaluación, hiperinflación, endeudamiento y a un choque directo con Estados Unidos”, agregó el titular de la SRE.

Ebrard Casaubón dijo que “nada de ello ha ocurrido. Por el contrario, el gobierno del presidente López Obrador ha cumplido con su promesa de priorizar y reenfocar el gasto hacia los más pobres, como él siempre lo prometió. Al mismo tiempo, ha mantenido la disciplina fiscal y unas finanzas públicas sanas”, aseveró el funcionario federal.

“Logró, por ejemplo, incrementos históricos al salario mínimo, al tiempo de mantener a raya la inflación y sostener la estabilidad de la moneda. En el ámbito bilateral, ha logrado construir en poco tiempo una relación de respeto y colaboración con la administración del presidente Joseph R. Biden”, enfatizó Ebrard Casaubón.

“La falla de las élites en entender a López Obrador hoy parece repetirse en sus páginas.
Estas dibujan un panorama desolador para el país, pero pierden de vista que, si bien la economía mexicana, al igual que la del resto de los países, sufrió los estragos de la
pandemia, crecerá alrededor del 6% este año, sin haber contratado deuda, manteniendo las finanzas sanas y con números históricos de Inversión Extranjera”, indicó el canciller.

En su misiva, el titular de la SRE recordó que el semanario británico cuestiona la respuesta gubernamental ante la COVID-19, “pero pasa de largo el esfuerzo mediante el cual México logró, en cuestión de meses, expandir al más del doble sus capacidades de atención hospitalaria y contar con un acceso oportuno y universal a la vacuna”, dijo.

“No por nada, México es actualmente el décimo país con mayor número de vacunas aplicadas a su población, la cual -dicho sea de paso- ha mantenido su apoyo al presidente en las horas difíciles”, agregó Ebrard Casaubón en su carta a The Economist.

“Pero quizás lo más llamativo de los textos, por lo absurdo que resulta, es la sugerencia de que el presidente López Obrador de algún modo ha minado la democracia mexicana, cuando lo que ha hecho es precisamente lo opuesto. Muchos de sus lectores recordarán que México era hasta hace no tanto un país autoritario, sin libertad de prensa, ni comicios libres, que transitó a la democracia gracias al empuje de muchos mexicanos, entre los que destaca López Obrador”, aseveró el canciller.

“Su lucha de décadas en contra de un sistema cerrado ha derivado en una democracia fuerte, plural y diversa, en la que, como nunca, se consulta a la población de manera directa sobre temas sustantivo. Esto ocurre cotidianamente, por ejemplo, en Estados Unidos, en donde en conjunto con la elección de candidatos se votan proposiciones controversiales”, detalló.

“Como nunca antes en la historia, en México hay plena libertad de prensa y de pensamiento. En un ejercicio inédito, el presidente López Obrador rinde cuentas a la ciudadanía y mantiene un diálogo circular con la prensa. Los niveles de crítica al presidente López Obrador son incomparables con los de sus antecesores (baste abrir cualquier diario mexicano) y, no obstante, ello es el mandatario más popular de la democracia mexicana”, respondió.

“Hay dos posibles explicaciones a que un gobierno como el del presidente López Obrador se mantenga con alto margen de aprobación, incluso después de haber transitado por momentos difíciles. La visión elitista, defendida ad nauseam, es que esas mayorías están equivocadas y no saben lo que realmente les conviene”, analizó el canciller.

“Otra, acaso la más obvia pero sorprendentemente poco considerada, es que la mayoría de personas se está favoreciendo por un sistema que por primera vez los tiene como prioridad. ¿Acaso no será tiempo de cuestionarse que son las élites enojadas y exasperadas con el presidente López Obrador y no la mayoría que se siente representada y defendida las que estén equivocadas?”, preguntó el titular de la SRE.

“Vivimos tiempos turbulentos y, sin duda, hay todavía mucho que hacer aún para derrotar a la pandemia, lograr el despegue definitivo de la economía y cumplir con la promesa de cerrar la grosera brecha social, pero la valoración de los mexicanos es que vamos por buen camino y que lo estamos logrando. Quizás es tiempo para que, parafraseando un artículo de su revista de hace algunos años, las élites exasperadas entiendan que no están entendiendo”, finalizó su carta Ebrard Casaubón.

El presidente Andrés Manuel López Obrador es “un peligro para la democracia” mexicana, indicó la revista británica The Economist en un artículo que tituló ‘El falso mesías de México’, y que publicó en la portada de su edición impresa.

La publicación europea considera que el titular del Poder Ejecutivo Federal mexicano, ha escapado del foco de atención de populistas autoritarios, como Viktor Obran, de Hungría; Narendra Modi, de India; y, Jair Bolsonaro, de Brasil.

“En un mundo plagado de populistas autoritarios, el presidente de México ha escapado de alguna manera a los focos. Los liberales condenan furiosamente la erosión de las normas democráticas bajo el húngaro Viktor Orban, el indio Narendra Modi y el brasileño Jair Bolsonaro, pero apenas reparan en Andrés Manuel López Obrador”, destaca la revista británica.

El presidente mexicano “no se burla de los homosexuales, ni ataca a los musulmanes, ni incita a sus seguidores a incendiar el Amazonas. Tiene el mérito de hablar en voz alta y con frecuencia a favor de los desposeídos de México, y no es personalmente corrupto. Sin embargo, es un peligro para la democracia mexicana”.

“López Obrador divide a los mexicanos en dos grupos: ‘el pueblo’, es decir, los que le apoyan, y ‘la élite’, a la que denuncia, a menudo por su nombre, como sinvergüenzas y traidores culpables de todos los problemas de México. Dice que está construyendo una democracia más auténtica. Es una criatura extraña”, destaca The Economist.

La revista británica critica la insistencia del mandatario mexicano en que el pueblo decida respecto a asuntos que en la mayoría de los casos convienen a su Gobierno. “Elige a un pequeño electorado que sabe que se pondrá de su lado. Cuando lo hace, declara que la gente ha hablado. Es una burla del Estado de Derecho”, señala.

Para el medio británico, el desprecio de López Obrador por las reglas es una de las razones por la que las elecciones del próximo 6 de junio son importantes, porque da a los votantes la oportunidad de frenarlo, rechazando a Morena, partido fundado por él.

Y aunque el nombre de López Obrador no está en la boleta y su único mandato de seis años expira en 2024, la integración del Poder Legislativo federal está en juego, al igual que 15 de las 32 gubernaturas, la mayoría de los congresos locales y miles de cargos municipales, destacó The Economist.

La revista también habla de una burla al Estado de Derecho, debido a que el político tabasqueño convoca muchas votaciones, “pero no siempre sobre temas que se resuelven mejor votando. Por ejemplo, cuando se plantean objeciones legales a uno de sus proyectos favoritos -el traslado de un aeropuerto, la construcción de un oleoducto, el bloqueo de una fábrica- convoca un referéndum”.

The Economist asevera que sólo cuando una pequeña parte del electorado le apoya, López Obrador “declara que el pueblo ha hablado. Incluso ha convocado un referéndum nacional sobre la conveniencia de procesar a cinco de los seis expresidentes vivos de México por corrupción. Como truco para recordar a los votantes las deficiencias de los regímenes anteriores, es ingenioso”.

La publicación británica sostiene que aunque el político mexicano “ha hecho cosas buenas”, sufre de lo que el periodista venezolano Moisés Naím llama ‘necrofilia ideológica’, que significa “el amor por las ideas que han sido probadas y han demostrado que no funcionan”.

Según la revista, López Obrador es conocido por no escuchar los consejos, y que, supuestamente, su eslogan en las reuniones de Gabinete es “¡Cállate!”. Además, dice que una muestra de que ha hecho que el Gobierno de México sea menos competente, es el programa Sembrando Vida, que ha animado a los agricultores a talar árboles viejos para que se les pague por plantar nuevos.

Otro ejemplo, continúa The Economist, es la política de “abrazos, no balazos”, misma que no ha logrado frenar la “tasa estratosférica de asesinatos”, además de que a pesar de sus críticas contra la corrupción, “los mexicanos informan de tantas demandas de sobornos por parte de los funcionarios como antes”.

Asimismo, López Obrador “fue lamentablemente lento para responder al COVID-19 y gastó muy poco en amortiguar sus efectos económicos”, ya que según estimaciones de la revista británica, México ha sufrido un exceso de 477 mil muertes por la pandemia, una de las peores tasas del mundo.

Aunado a ello, aunque México es un gran centro de fabricación junto a Estados Unidos y las multinacionales están ansiosas por diversificar sus cadenas de suministro fuera de China, la publicación señala que los inversores se muestran cautelosos con el país ante “la incertidumbre de gobernar por caprichos presidenciales”.

The Economist señaló que aunque a Donald Trump no le importaba la democracia mexicana, el actual presidente Joseph Biden debería dejar en claro que sí, además de que EE.UU. no debería hacerse “de la vista gorda ante el autoritarismo progresivo en su patio trasero”, por lo que demás de enviar vacunas, incondicionalmente, “debería enviar advertencias silenciosas”.

“Los próximos tres años determinarán la profundidad y duración del daño que hace a México y su democracia […] Tiene prohibido buscar la reelección, pero está tratando ilegalmente de extender el mandato de un juez amistoso de la Suprema Corte”, agregó la revista.

La publicación señaló que López Obrador está socavando los controles de su poder, y puso como ejemplo que semana pasada dijo que reemplazaría al gobernador del Banco de México (BANXICO), por alguien que favorezca “una economía moral”, además de que ha amenazado al Instituto Nacional Electoral (INE).

“Los críticos temen que quiera sentar un precedente para sí mismo. Las instituciones de México son fuertes, pero pueden ceder ante el asalto sostenido de un fanático con apoyo popular”, insistió The Economist.

“Dado el riesgo, los votantes del 6 de junio deben apoyar al partido de oposición que esté en mejor posición para ganar, dondequiera que vivan. Los partidos de la oposición deberían trabajar juntos para frenar al presidente”, enfatizó The Economist.

La revista señaló que no está claro si los votantes votarán en contra del político tabasqueño, ya que aunque la mayoría está insatisfecha con la forma en que se está administrando el país, el 61 por ciento aprueba al propio López Obrador, ya que “muchos sienten que se preocupa por la gente común, incluso si no ha mejorado materialmente sus vidas”.

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