Más de mil cuerpos en la fosa común por año

Ezenario lunes, 1 febrero, 2021 7:28 PM

De acuerdo con el registro del Servicio Médico Forense de Baja California, desde 2018 cada año se depositan en fosa común más de mil cadáveres no identificados ni reclamados; la autoridad aseguró que trabaja para poder ayudar a los familiares a identificar y localizarlos después, aunque la exhumación ya no corre de su parte y puede representar un costo elevado

 

 

A Dulce María la rescataron de la fosa común un grupo de mujeres, quienes la adoptaron y movieron cielo, mar y tierra para impedir que ese fuera su destino final. Pasó tres meses en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Tijuana sin ser identificada ni reclamada por nadie.

En el mes de septiembre, las autoridades reportaron el hallazgo de restos humanos al interior de una hielera que fue abandonada en la una banqueta de la colonia El Pípila; posteriormente informaron que los restos pertenecían a una menor de edad, que en vida padeció una discapacidad motriz.

El coordinador estatal del Semefo en Baja California, César Raúl González Vaca, explicó que anualmente en Tijuana ingresan un promedio de cuatro mil cuerpos, de los cuales un 40 por ciento no son identificados ni reclamados, por esto se destinan a fosa común.

Semefo se hace cargo de gestionar el envío de los no identificados en Tijuana y Mexicali, cifra que en los últimos cinco años ha ido en aumento paulatino. Antes del 2015, el promedio entre ambos municipios se mantenía entre los 400 y 500 por años; a partir de 2016 la cifra aumentó hasta el doble. El 2020 cerró con mil 300 cuerpos.

“El periodo establecido para resguardar un cuerpo es de 15 días. Al cumplirse este tiempo, es el Ministerio Público el que determina si se envía a fosa común o se retiene, dependiendo de la naturaleza de la misma investigación”, explicó González Vaca.

Cuando un cuerpo es liberado por el Ministerio Público, Semefo se encarga de integrar una tarjeta de identificación. En esta se colocan fotografías, información genética y el dictamen médico que se obtuvo mediante la necropsia que se les realizar.

González Vaca detalló que la mayoría de los restos que no se identifican son de personas que vivieron en condición de calle o en contexto de migración. En los últimos cinco años, apenas un cinco por ciento fueron reclamados posterior a que se les depositara en la fosa común, y fueron identificados por sus familiares gracias a los datos que se guardan en las tarjetas.

“Nuestro trabajo termina ahí. Si los restos son finalmente identificados, los familiares deben solicitar el servicio de exhumación a una funeraria privada y realizar el trámite correspondiente con la Fiscalía”, puntualizó.

 

La identificación

Entre los años 2008 y 2010 la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado -ahora Fiscalía General del Estado- coordinó un “catálogo” en la web con fotografías y datos generales de los cuerpos que se almacenaban en las instalaciones del Servicio Forense de Tijuana.

“Era muy grotesco porque ponían caras, los rostros de las personas en las condiciones en las que eran encontrados. Nosotros recibimos descuartizados, degollados, pero no se veían muy bien. Sí tenía muchas visitas la página, pero era por morbo, no por personas que quisieran identificar a alguien”, comentó González Vaca.

Ese fue un primer intento por parte de las autoridades forenses para ayudar a las personas que acudían buscando a sus familiares que probablemente fallecieron en esta ciudad; también como una medida para evitar que los no identificados terminaran en una fosa común.

El segundo intentó comenzó en 2015. El Poder Judicial del Estado de Baja California agregó a su sitio web un apartado para apoyar en la búsqueda de cuerpos. En este apartado (http://www.pjbc.gob.mx/cuerpos.html) el usuario debe llenar un formulario con datos básicos como edad, color de ojos, tipo de cabello, tez, sexo, complexión y estatura.

Como resultado, la página arrojara los perfiles que son compatibles con las características proporcionadas, sin fotografías. Sin embargo, desde hace tres años no se ha podido actualizar la base de perfiles de los cadáveres que han sido enviados a la fosa común de Tijuana.

“No nos da el personal, es mucha la carga de trabajo, muchas las autopsias que debemos realizar y la gente que se atiende. Como no se ha ampliado el presupuesto de Semefo desde hace muchos años, no hemos podido contratar más personal para que nos auxilie en este proyecto”, explicó el coordinador.

Para las personas que buscan a un fallecido en Tijuana, pueden acudir las instalaciones de Semefo; después de acreditar que buscan a un familiar, se les permite revisar las carpetas con fotografías de todos los cuerpos que han llegado a ese recinto.

“Lo ideal sería que esta opción también estuviera disponible en la web, para ayudar a las personas de otros estados a buscar a sus familiares y así no se deban trasladar hasta esta ciudad para realizar la búsqueda”, añadió.

 

Hasta 45 mil pesos por recuperar un cuerpo

El coordinador estatal del Servicio Médico Forense recalcó que apenas un cinco por ciento de los cuerpos que son enviados a fosa común son identificados posteriormente, aunque no todos son recuperados por sus familiares.

“En ese proceso nosotros no participamos, la familia debe recurrir a una funeraria para solicitar el servicio de exhumación del cadáver. Nosotros no realizamos ese trabajo”, puntualizó.

De acuerdo con activistas que apoyan en la búsqueda de personas desaparecidas, el costo elevado de los servicios de exhumación inhibe los deseos de los familiares por darles una sepultura digna y deciden dejarlos en la fosa común.

“Sí, han sido casos aislados los que logran recuperar el cuerpo de un familiar. Pero estamos hablando de un gasto de hasta 45 mil pesos solo por la exhumación, los servicios funerarios son aparte”, expresó el activista. Por esto las personas deben recorrer varias funerarias para encontrar una cuyos costos se adapten a su presupuesto.

También las dificultades que se presentan para realizar el trámite merma en el ánimo de las personas que tienen la intención de recuperar a su familiar de la fosa. “Es común que den varias vueltas a Semefo y al Ministerio Público, porque les dan la información a medias. No hay una página o un documento donde les pongan toda la información o todos los pasos que deben seguir”, señaló.

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