“Desde la campaña de AMLO no estamos viendo una mayor persecución de las agresiones contra periodistas”: Témoris Grecko

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Cultura lunes, 22 febrero, 2021 12:15 PM

“Ya llevamos la tercera parte del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero no tengo ninguna expectativa de mejora en cuanto a la violencia contra los periodistas”, expresó a ZETA el autor del libro “No se mata la verdad. El peligro de ser periodista en México”, publicado en 2020 por la editorial HarperCollins

La impunidad del 99.85 por ciento en los asesinatos y agresiones a periodistas en México es lo que documenta Témoris Grecko en su nuevo libro “No se mata la verdad. El peligro de ser periodista en México”, publicado en 2020 por la editorial HarperCollins.

Con entrevistas a familiares de las víctimas, vecinos, testigos, amigos y colegas del oficio periodístico en el país, Grecko comparte una crónica en la que recrea los asesinatos de Moisés Sánchez, Rubén Espinosa, Miroslava Breach y Javier Valdez.

De acuerdo con la organización Artículo 19, desde el año 2000 hasta 2020, en México 137 comunicadores fueron asesinados; 47 de estos, privados de la vida durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018) y 17 entre diciembre de 2018 y diciembre de 2020, en el actual periodo de Andrés Manuel López Obrador.

 

99.85% DE IMPUNIDAD

Viajero y entrevistador, investigador y narrador, en “No se mata la verdad”, título del libro y homónimo del documental dirigido y producido por él mismo en 2018, Témoris Grecko narra los crímenes de Moisés Sánchez, Rubén Espinosa, Miroslava Breach y Javier Valdez. El también corresponsal de guerra en Siria y conductor del programa “Diametral” en TVUNAM, documenta los asesinatos de Héctor Félix Miranda (1988) y Francisco Ortiz Franco (2004), codirector y editor de ZETA en Tijuana.

Grecko advierte que los crímenes contra periodistas en México llevan el sello de la impunidad, independientemente del sexenio federal en turno:

“‘No se mata la verdad’ es un libro que trata de entrar al fondo de los problemas que afectan al hacer periodismo en México, en cuanto a la violencia que es sistemática, estructural, que está facilitada por las estructuras del Estado mexicano. También de la resistencia de los periodistas en muchos puntos del país, en Quintana Roo, en Chihuahua, Tamaulipas y también en Tijuana, porque presentamos el caso del Semanario ZETA.

“No hay una cifra definitiva acerca de todas las agresiones que hay contra periodistas, pero la más cercana es la que dejó la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), que eran los casos que la propia Fiscalía aceptó tomar, y tenía un nivel de éxito del 0.15 por ciento, esto es equivalente a una impunidad del 99.85 por ciento. O sea que la impunidad es casi total”, expresó el autor en entrevista con este Semanario.

¿Ves algún cambio de política gubernamental en el sexenio de López Obrador en cuanto a la protección de los periodistas e investigación de los crímenes de los comunicadores, con relación a las administraciones de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto?

“En los sexenios anteriores tenemos un diagnóstico sobre la estrecha relación que hay entre la violencia contra los periodistas, la impunidad, el hecho de que en la mayor parte de los crímenes contra periodistas no hay juzgados ni hay condenados. Desde la campaña de Andrés Manuel López Obrador no estamos viendo una mayor persecución de las agresiones contra periodistas, siguen un montón de casos pendientes o de plano ya sin ninguna esperanza de llegar a juicio.

“La Fiscalía Especial para la Protección de Periodistas se disolvió con el cambio de Gobierno Federal; en primer lugar, no funcionaba, siempre fue un mecanismo con la intención de simular que el gobierno estaba preocupado por el asunto, pero sus propias estadísticas de los casos que aceptaba tomar la Fiscalía tenía un índice de éxito del 0.15 por ciento, o sea, el 0.15 por ciento de los casos que tomaba la Fiscalía resultaban en una condena. Eso fue cambiando sobre todo con el fiscal Ricardo Nájera, que puso Peña Nieto donde era muy difícil que la Fiscalía aceptara tomar un caso.

“Ahora con la constitución de la Fiscalía General de la República, ya no se cuenta con una institución especializada en perseguir los delitos contra la libertad de expresión; entonces, eso significa que no se considera que sea un problema particularmente importante. En el gobierno de AMLO, tanto en la protección para periodistas como en la persecución de los delitos cometidos contra la libertad de expresión tenemos un retroceso, que se traduce en que seguimos teniendo el mismo número de agresiones contra periodistas y de agresiones fatales contra periodistas que teníamos con Enrique Peña Nieto”.

 

AMLO CONTRA LA PRENSA

Durante la entrevista con ZETA, se solicitó a Témoris Grecko su lectura de la campaña de hostigamiento contra la prensa que promueve Andrés Manuel López Obrador durante sus conferencias matutinas:

Tomada de Internet

“En Gran Bretaña el debate entre el poder, los medios y los ciudadanos es cosa de todos los días, son debates ríspidos donde el primer ministro puedo ser cuestionado con bastante fuerza y él se defiende igual, pero nada de eso es visto como extraño por los ciudadanos; si fuéramos un país así, me parece que estaría bien, si al Presidente le gusta polemizar, no habría problema; el problema está en que no somos Gran Bretaña y no estamos dando pasos para llegar a un nivel de madurez política como el que tienen en Gran Bretaña.

“En Gran Bretaña no matan periodistas, en México están matando 9, 10, 11 cada año; además de numerosísimas agresiones, tenemos zonas de silencio. Si hubiera bajado el número de asesinatos de periodistas, si las zonas de silencio hubieran desaparecido y el derecho a la información que tiene la sociedad y a la libertad de expresión que tiene la gente estuvieran garantizados, no habría ningún problema en que el Presidente Andrés Manuel se engaste en esas polémicas, pero no es el caso”, reflexionó el periodista.

 

ZONAS DE SILENCIO

Para el ejercicio del periodismo de investigación, en algunas regiones de México es más difícil informar periodísticamente a la población lo que ocurre, como en Tamaulipas, Veracruz, Sinaloa y Guerrero, tal como manifestó Témoris Grecko:

“En Tijuana y en general en la frontera de México con Estados Unidos hay una situación muy peligrosa que se hace especialmente aguda en Tamaulipas, donde hay zonas de silencio muy extendidas, como en Sinaloa, Guerrero y Veracruz, donde quien determina qué es lo que se puede publicar o no, o cómo debe publicarse, terminan siendo agentes criminales conocidos y no conocidos”.

Luego desglosó su exposición en los peligrosos estados de Veracruz, Tamaulipas y Guerrero para el ejercicio del periodismo:

“Veracruz es donde hemos tenido mayor violencia a lo largo de este siglo. Una asociación de gobernadores que odiaban la información, como Fidel Herrera y Javier Duarte, dejó una situación de violencia generalizada que sus sucesores, Miguel Ángel Yunes y Cuitláhuac García, no han logrado y tampoco parecen tener interés en combatir.

“Tamaulipas es uno de los ejemplos más claros de zona de silencio en la que los grupos del crimen, tanto aquellos que tienen nombre y que son conocidos como aquellos que están enquistados en el poder político y económico, tienen incluso lo que llaman enlaces, que son como si fueran sus jefes de prensa que se comunican con los reporteros, con los editores, para pedirles que publiquen tal cosa o para pedirles que no publiquen tal cosa, para regañarlos por haber publicado algo que los molestó e incluso puede ser para atacarlos. Son zonas donde se practican actos masivos de violencia contra la prensa para demostrar quién manda ahí”.

Finalmente se refirió a Guerrero, “la fiesta de los grupos criminales; es el ejemplo más claro de una criminalidad presente en todos lados, la multitud de grupos criminales está estrechamente ligada con la multitud de grupos caciquiles de familias que siempre han controlado la vida política y económica de Guerrero, que están totalmente ligadas al crimen organizado”.

 

“NINGUNA EXPECTATIVA DE MEJORA”

Considerando el 99.85% de impunidad en los crímenes contra periodistas, la campaña del Presidente Andrés Manuel López Obrador contra la prensa y las zonas de silencio que dificultan el ejercicio del periodismo, se le inquirió a Témoris Grecko:

¿Qué expectativa puedes advertir para lo que resta del sexenio del Presidente López Obrador en cuanto a asesinatos y agresiones a periodistas en México?

“Tengo expectativas positivas en cuanto al trabajo de los periodistas, especialmente porque en el sexenio de Enrique Peña Nieto fueron trabajos de periodistas como los de Tlatlaya, Apatzingán, ‘La Casa Blanca’, ‘La Estafa Maestra’, las empresas fantasma de Javier Duarte, Ayotzinapa, los que permitieron que parte importante de la población mexicana se diera cuenta de la clase de régimen corrupto bajo el que vivíamos”.

Entonces valoró:

“Veo que el trabajo de investigación lo está haciendo el periodismo independiente, periódicos independientes, medios pequeños como ZETA o algunos colectivos de periodistas, siguen muy comprometidos de ese esfuerzo; además, hay una generación joven de periodistas que es muy pujante, que tiene muchas ganas de hacer un periodismo ético, riguroso, una generación que además sobre las generaciones anteriores tiene la ventaja de más posibilidades de entrenamiento, de tomar talleres y cursos, ya no está tan sometida por las reglas del periodismo corrupto que fue tan predominante hasta no hace muchos años y que a la generación que veníamos debajo de ellos nos costó bastante enfrentarlo. Entonces, el periodismo va a narrar también la historia de este sexenio”.

A manera de conclusión, el autor de “No se mata la verdad” lamentó:

“Ya llevamos la tercera parte del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero no tengo ninguna expectativa de mejora en cuanto a la violencia contra los periodistas”.

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