COVID-19: 2021 inicia con más muertes; crematorios saturados

Panteón Jardín en la Zona Centro
Destacados viernes, 29 enero, 2021 3:29 PM

En los primeros 28 días de 2021, se han reportado 40.5 muertes diarias a causa de la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2, lo que ha generado una saturación en los siete crematorios de la ciudad, sobre todo el del Panteón Jardín, donde los deudos deben esperar hasta marzo para recibir las cenizas de su familiar

 

Enero está a punto de terminar y ya tiene el récord de más defunciones a causa de la enfermedad COVID-19 que lo reportado en diciembre de 2020, mes que se consideró como uno de los más graves en fatalidad por el nuevo coronavirus. Además, los crematorios están saturados, con esperas de hasta seis semanas para que los deudos puedan recibir las cenizas de sus familiares.

Efectivamente, en los primeros 27 días de 2021 se han registrado mil 135 defunciones -al 28 de enero-, a diferencia de diciembre de 2020, que cerró con mil 85 personas que perdieron la batalla contra la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2.

De esas defunciones, Tijuana es el municipio donde más se han reportado, 681 en total, es decir, poco más del 50% de los fallecidos en el año a causa del nuevo coronavirus recaen en esta frontera, que también, desde que empezó 2021, ha roto récords en casos activos, al llegar a tener incluso más de 600 en un día.

 

 

“Es un mes muy difícil porque pagamos las consecuencias de diciembre. Donde más tuvimos casos activos, es en la temporada invernal, el ‘invierno negro’ para nosotros, que era desde el 15 de diciembre hasta el 15 de enero, ahí es donde más personas se iban a infectar. Ese proceso desde que te infectas hasta que te internas, puede durar hasta 28 días y todavía no se ha acabado el pico en el que estamos”, detalló Alonso Pérez Rico, secretario de Salud en Baja California.

La Dirección Municipal de Panteones informó que en diciembre solo 363 cuerpos fueron enterrados y, hasta el 26 de enero, 241, por lo que el resto contrató servicios funerarios para cementerios privados o cremaciones.

La cantidad de muertes se ha visto reflejada en las empresas funerarias, de manera más concreta en sus hornos crematorios, pues desde que la crisis de salud se agudizó en diciembre del año pasado, se ha incrementado el uso de estos, pues actualmente hay una lista de espera hasta marzo para poder recibir la ceniza de sus deudos.

Héctor Abasolo, director de la funeraria Nueva Jerusalem, comentó a ZETA que desde diciembre comenzaron a notar un incremento del 60% de lo que generalmente reciben por otras causas.

“En diciembre y enero se estima, normalmente, un ingreso de 40 defunciones y, por motivos de la pandemia, tuvimos aproximadamente un total de 65 o 70, poco más, poco menos, muchos de ellos por neumonía atípica, posible COVID”, señaló.

Funeraria Ebenezer en la Zona Centro de Tijuana , zona centro

De esa cantidad, alrededor de 50 familias pidió la cremación de su paciente.

“Sin duda el uso y costumbre, o la idea equivocada de la ciudadanía, de realizar la cremación porque ‘es lo mejor’, saturó crematorios en Tijuana”, dijo, por lo que tuvieron que recurrir a hornos de Ensenada.

Información de la Secretaría del Bienestar, encabezada por Alejandro Ruiz Uribe, indica que en Tijuana hay solo seis funerarias con hornos crematorios y siete en total, contando un panteón: San Gabriel, Funerales Hernández, Funerales González, Aimar, Grupo Gayosso y Funeraria San Juan Latinoamericana, además del Panteón Jardín, de acuerdo con la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Coepris).

Muchas de las funerarias que no cuentan con sus propios hornos, contrataron los servicios de otras, sobre todo en los primeros meses de la pandemia, pero al verse saturados, en el repunte se negaron a seguir dando el servicio.

Por tal motivo, en diciembre los servicios de cremación que se ofertaban en funerarias pequeñas, eran a cargo del Panteón Jardín, que poco a poco se comenzó a saturar hasta tener una lista de espera de hasta seis semanas.

Otra de las soluciones, fue la contratación de dos hornos de funerarias en Ensenada, donde aparte de los muertos de esa ciudad, tenían que agendar los de Tijuana.

“Actualmente se están cremando de nueve a once cuerpos al día. Los tiempos de espera para una cremación se encuentran de 20 a 30 días para hacer entrega de cenizas”, afirmó Abasolo.

HORNOS DE ENSENADA NO DAN PARA MÁS

Alejandro Ruiz Uribe, delegado único federal en Baja California, comentó a ZETA que la situación que se vive en Ensenada respecto a los hornos crematorios, tampoco da para más, pues es tanto el uso que se les está dando, que hay un desgaste significativo en la infraestructura.

“El tema es que no todas las funerarias tienen crematorios y hay muchas que, de manera irresponsable, ofrecen el servicio porque lo maquilan en otras funerarias, lo que ha ocasionado que los 21 crematorios que hay en el Estado se han saturado, están llenos”, dijo.

En el caso de Ensenada, en la funeraria que recibe los cuerpos de Tijuana por tener dos crematorios, está trabajando a marchas forzadas y pidió ayuda del delegado federal para rescindir el contrato que se tiene con las funerarias tijuanenses.

Sin embargo, de acuerdo con empresarios de funerarias con hornos crematorios, no se ha incrementado considerablemente el uso de estos durante los últimos meses, pues de cremar tres cuerpos diarios, ahora son seis, que, si bien es un 100% más, no se han visto saturados y han cumplido con sus tiempos.

“El problema es de las funerarias pequeñas o ‘patito’ que ofrecen el servicio de cremación sin tener hornos, pero van y lo hacen al Panteón Jardín, donde se juntan con los servicios de otras funerarias en igualdad de condiciones, es donde empieza la saturación. Obviamente sí se ha incrementado el servicio de cremación, pero hemos podido cumplir con el tiempo de espera de uno o dos días”, señaló una fuente a ZETA.

SIN ACTUALIZACIÓN EN OPERATIVOS

Alonso Pérez Rico reveló que a raíz del repunte en defunciones desde la segunda semana de diciembre a la fecha, se está en contacto con la Coepris, a cargo de David Gutiérrez Inzunza, y el delegado único federal en Baja California, Alejandro Ruiz Uribe, para “ver cómo le podemos hacer para tener un poco más fluido el tema de los crematorios”, después de mil 085 muertes en diciembre y mil 135 en enero.

Sin embargo, la realidad es que la única coordinación que hubo fue en julio de 2020, cuando se acordó que las familias de pacientes COVID pagarían 7 mil pesos por el servicio de cremación, y no las cantidades estratosféricas que se estaban cobrando en ese entonces, informó Ruiz Uribe.

Tan es así, que en un recorrido realizado por ZETA se pudo constatar que la funeraria Ebenezer, considerada por Ruiz Uribe como “patito” y suspendida de sus actividades, ya estaba operando de nuevo y con carrozas fúnebres con placas estadounidenses.

El funcionario federal aseguró no estar enterado del reinicio de actividades y debían acudir nuevamente, pues a su saber, seguía suspendida.

De ahí en fuera, solo han atendido quejas hechas directamente a la Procuraduría Federal del Consumidor, donde el encargado de despacho, Óscar Zárate, mencionó a este Semanario que solo han recibido dos quejas en diciembre y enero por el precio del servicio funerario, en las cuales se llegó a una conciliación.

 

POSIBLE SOLUCIÓN

Héctor Abasolo, director de la funeraria Nueva Jerusalem, adelantó a ZETA que ellos han brindado servicio al Estado para el levantamiento de cuerpos relacionados con homicidios culposos y están en trámites para habilitar un horno crematorio en sus instalaciones, mientras tanto, continuarán arrendando el horno del Panteón Jardín.

La Coepris informó a este Semanario que diariamente se creman 50 cuerpos al día, en promedio, entre los siete hornos disponibles, debido a que, pese a llevar dos meses con más de mil muertos, no han establecido una regulación o trabajo estratégico para ayudar a desahogar los crematorios más saturados, aunque implique un riesgo para la salud pública.

 

 

Segunda dosis de vacuna a personal de primera línea, en la incertidumbre


El 2 de febrero toca el refuerzo de la vacuna Pfizer/BioNTech al personal de primera línea que fue vacunado con la primera remesa que llegó a Baja California el 12 de enero, sin embargo, no existe la certeza de cuántas dosis de la segunda aplicación llegarán a la región y cuál será la logística.

Alonso Pérez Rico, titular de la Secretaría de Salud del Estado, señaló que el Gobierno Federal hizo un resguardo de vacunas en la última remesa que llegó a México, pero a pesar de que la fecha ya está próxima, no se sabe cuántas remitirán a BC.

“Ese resguardo está para la segunda dosis del Sector Salud, adicional a que el Gobierno de México va a solicitar un anticipo de la vacuna, no para primera aplicación, sino para refuerzo. En cuanto sepamos cuándo nos van a mandar la tercera remesa, que es para la segunda dosis, nosotros se los haremos saber, pero sí está contemplado”, dijo.

 

A través de un comunicado, Pfizer/BioNTech informó que el refuerzo de la vacuna se puede aplicar hasta el día 42 de haberse puesto la primera dosis, sin perder efectividad.

Pérez Rico comentó que el tercer envío del biológico que llegue, será para reforzar la primera aplicación, no se sabe cuántas dosis serán, por lo que tampoco pueden afirmar si alcanzará para todos. Pidió paciencia para los trabajadores de la salud hasta que lleguen más remesas de la vacuna al país, y aunque están a expensas de que la farmacéutica entregue a partir del 14 de febrero como acordó, es decir, no hay nada asegurado.

“No van a ser vacunados los 13 mil (empleados) porque nos llegaron 9 mil 700 vacunas primero y luego la otra semana nos llegaron otras 2 mil, y en este caso sería así la entrega”. Por otro lado, el funcionario estatal admitió que no se puede resguardar la vacuna en la entidad porque no se cuenta con la red de ultra frío que el biológico requiere.

“Si nos mandan las 13 mil -vacunas- o nos ponen el planteamiento de 13 mil, no lo queremos, porque no podemos almacenar 3 mil vacunas. Queremos hacer las cosas bien, si nos mandan 3 mil vacunas una semana después, mejor para nosotros, porque no queremos tener bajo ninguna circunstancia, almacenada la vacuna contra COVID-19 en nuestro territorio”, recalcó.

El planteamiento federal es que la vacuna se aplique en las primeras 72 horas de que el biológico arribe a territorio mexicano.

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