El Senado de Argentina aprobó la madrugada de este miércoles 30 de diciembre el proyecto de ley de la llamada Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), misma que permite acceder libre y legalmente al aborto hasta la semana 14 de gestación.
Tras 12 horas de debate, 38 senadores votaron a favor, 29 en contra, 1 se abstuvo y 4 no asistieron. Mientras tanto, miles de personas, a favor o en contra de la ley, se concentraron a las afueras del Senado, a la espera del resultado.
El proyecto de ley, que fue impulsado por el ahora presidente Alberto Fernández desde su campaña, había sido aprobado en la Cámara de Diputados argentina el pasado 11 de diciembre.
El proyecto de ley aprobado por el Congreso argentino -que será enviado al presidente Alberto Fernández para su promulgación-, además de despenalizar el aborto, permite la objeción de conciencia a los profesionales de la salud que se nieguen a practicarlo.
La nueva formulación incluye, entre otros, el derecho al libre aborto hasta la decimocuarta semana del embarazo incluida, La reglamentación vigente desde 1921, hasta ahora permite únicamente interrumpir el embarazo, sólo si la gestación es fruto de una violación o pone en peligro la salud o incluso la vida de la madre.
Según Ginés Mario González García, ministro de Salud de Argentina, entre 100 y 120 personas acuden cada día a los hospitales públicos del país para atender consecuencias de abortos clandestinos.
“La legalización del aborto salva la vida de mujeres y preserva sus capacidades reproductivas, muchas veces afectadas por esos abortos inseguros”, dijo el presidente Fernández en noviembre pasado.
Antes del debate, la senadora de Juntos por el Cambio por la provincia de Tucumán, Silvia Elías de Pérez, advirtió con plantear un recurso de inconstitucionalidad si el proyecto se aprobaba.
💻Con 38 votos afirmativos, 29 votos negativos y 1 abstención queda aprobado el proyecto de acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y a la atención postaborto
— Senado Argentina (@SenadoArgentina) December 30, 2020
Al conocerse el resultado de la votación, la multitud de personas congregadas a las puertas del Senado, dentro de la marea verde -como se conoce a los grupos que apoyan la legalización- lanzaron gritos de júbilo y emoción. En contraste, los celestes o colectivos “provida” se mostraron decepcionados.
Por el momento, según el Código Penal argentino, el aborto con el consentimiento de la mujer, es penado con uno a cuatro años de prisión, lo que podría cambiar con la promulgación de la ley por parte del presidente Fernández.
Argentina se une así a varios países que ya habían legalizado el aborto libre en Latinoamérica: Uruguay, Cuba, Guayana, Guyana Francesa, Puerto Rico, además de Ciudad de México y el estado de Oaxaca, en México, donde la legislación al respecto depende de cada estado.
El papa Francisco, religioso argentino cuyo nombre secular es Jorge Mario Bergoglio, antiguo arzobispo de Buenos Aires, publicó ayer martes 29 de diciembre, un tuit que la prensa local interpretó como de rechazo a la ley.
El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) December 29, 2020
Esta es la segunda vez en la historia que un proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo se debate en el Congreso argentino, después de que en 2018 un texto similar, pero elaborado por una plataforma civil, lograra ser aprobado por los diputados, pero no por el Senado.
Un año después, el actual mandatario Alberto Fernández, prometió en su campaña electoral impulsar una nueva ley, con el fin principal de reducir los abortos clandestinos, que arriesgan la vida de las mujeres, especialmente las que no pueden costear clínicas privadas donde, a pesar de ser ilegal, lo practican de forma segura.
-Con información de agencias.