Ignoran semáforo Rojo en Tijuana, reabren plazas comerciales, casinos y gimnasios

Fotos: Jorge Dueñes
 
Destacados viernes, 10 julio, 2020 04:00 PM

Mientras el Gobierno del Estado a cargo de Jaime Bonilla Valdez, ha decidido cuales sí son negocios esenciales a partir del número de empleos que generan y la inversión que representan, en el Estado aumentaron en 75% los contagios y en un 102% las defunciones en el primer mes de la nueva normalidad

 

 

El Sistema de Alerta Sanitaria por COVID-19,  implementado por el Gobierno de México para el regreso a la “nueva normalidad”, ha sido una simulación en Baja California.

Las autoridades municipales y estatales han decidido beneficiar al sector empresarial no esencial, dejando de lado la salud de los bajacalifornianos, principalmente de los tijuanenses, al permitir la apertura de giros no esenciales como casinos, gimnasios y recientemente ocho centros comerciales, mientras el semáforo indica riesgo máximo.

Prueba de ello es que en el primer mes de la nueva normalidad, los contagios por COVID-19 aumentaron en un 75%, pasando de 5 mil 702 a 10 mil 028 personas entre el 3 de junio y el 3 de julio; lapso en el cual las defunciones tuvieron un incremento de 102%.

Foto: Ramón Blanco/ Reapertura del gimnasio Bosco

La autorización para la reapertura de estos negocios se ha dado por parte de la Secretaría de Salud a cargo de Alonso Pérez Rico y del titular de la Secretaría de Economía Sustentable y Turismo (SEST), Mario Escobedo Carignan, beneficiando a personajes cercanos al gobernador, como Carlos Bustamante Anchondo, dueño de Grand Arenia Casino, que reabrió a mediados de junio, dos semanas después que terminó la Jornada Nacional de Sana Distancia y dos antes que permitieran la apertura de los casinos Caliente, de Jorge Hank Rhon, quien el 26 de junio pagó 25 millones 779 mil 944 pesos (en dos emisiones) por concepto de agua, y el 29 de junio le permitieron abrir sus casas de juegos y apuestas.

Desde el 29 de mayo se publicó un acuerdo en el Diario Oficial de la Federación (DOF) estableciendo los Lineamientos Técnicos Específicos para la Reapertura de las Actividades Económicas, detallando cómo se volverá a las actividades sociales, educativas y económicas, así como el semáforo con el que se evaluará el riesgo epidemiológico por regiones, relacionado con la reapertura de actividades en cada entidad federativa.

En tal documento se describen los niveles de riesgo epidemiológico: semáforo Rojo para riesgo máximo, Naranja para riesgo alto, Amarillo para riesgo intermedio y Verde como uso cotidiano, así como las actividades abrirán de forma escalonada en cada una de estas etapas.

El acuerdo indica que, mientras una región esté dentro del semáforo Rojo, catalogado como riesgo máximo, solo podrán operar sectores considerados esenciales, entre estos el área médica, sector farmacéutico, seguridad pública, servicios financieros, industria de alimentos, supermercados, servicios de transporte, producción agrícola, pesquera y pecuaria, industria química, ferretería, construcción, minería y fabricación de equipos de transporte, entre otros.

Mientras que centros comerciales, gimnasios, casinos y bares, son parte de los giros no esenciales que podrían abrir de forma reducida hasta que el semáforo llegue a color Naranja, de no ser así, según este acuerdo, deberán permanecer cerrados para evitar el aumento de contagios por COVID-19.

Sin embargo, Baja California se maneja de forma distinta, según lo declarado por el secretario de Salud, Alonso Pérez Rico. Estos establecimientos son esenciales para el municipio de Tijuana y se elige abrirlos a partir de lo que decide el Gobierno del Estado y el municipio involucrado, en este caso Tijuana. Entre ambos determinan si el giro es esencial o no, pese a que existe un acuerdo que ya establece cuáles negocios son esenciales.

Foto: Ramón Blanco/ Se implementaron una serie de medidas de higiene

“El semáforo no tiene nada que ver con las acciones que se hagan, tiene que ver con el nivel de alerta que tienes que tener, en este sentido, tenemos alerta máxima, procurando y ocupándonos de los grupos vulnerables, que son el enfoque de la semaforización. Te ponen en un semáforo para que uno vea como se encuentra en comparación con el resto de las entidades federativas, no como está el Estado en cada uno de los municipios. Es cuestión de analizar lo que está pasando en cada municipio y determinar, ¿tengo redes de seguridad para atender el tema de salud en ese municipio? Si la respuesta es sí, entonces se toma la decisión”, manifestó.

A partir del miércoles 8 de julio se otorgó el permiso para que el centro comercial Plaza Río abriera sus puertas en todos sus locales comerciales, implementando una serie de medidas de higiene en el acceso a los clientes, como el uso obligatorio de cubre bocas, la toma de temperatura y el uso de tapetes con desinfectante para el calzado.

Durante un recorrido realizado por ZETA, se observó que cerca del 90% de los establecimientos están abiertos, entre tiendas de ropa, zapaterías, joyería y accesorios; en su mayoría siguen todas las medidas de prevención, aunque hay locales que no las cumplen al pie de la letra, observando a más personas de las permitidas dentro de los locales.

Uno de los locatarios que prefirió omitir su nombre, narró que desde dos semanas atrás, autoridades del Municipio ya les habían dado permiso para reabrir, pero al siguiente día llegaron autoridades del Gobierno del Estado para solicitarles cerrar de nuevo. Los administradores de la plaza comercial acudieron con las autoridades estatales para gestionar la apertura.

Los gimnasios, que iniciaron actividades el lunes 6 de julio, reabrieron a partir de la unión que se dio entre cerca de 50 establecimientos de ese tipo en toda la ciudad, para generar un protocolo que se entregó a la SETS, compartió Marcela Marhx, del gimnasio Bosco. Destacó que tuvieron que reducir la entrada de personas a un máximo de 25 por turno de hora y media, además de que el uso de las regaderas no está permitido y no se puede ingresar a menos se porte cubre bocas.

Cuestionado sobre la apertura de estos espacios, Mario Escobedo Carignan, titular de la SEST, explicó que la asociación de centros comerciales les solicitó una reunión para la reapertura de estos espacios, por lo que se decidió hacer la apertura de manera gradual, abriendo de ocho en ocho, afirmando que no sólo se trató de Plaza Río, sino de Plaza Coronado, Macroplaza, Plaza 5 y 10, Alameda y Galerías, esperando abrir la siguiente semana ocho plazas más.

“Tuvimos un acuerdo con los centros comerciales, que ellos iban a ser corresponsables de la implementación de los protocolos de salubridad, seguridad e higiene de todos los establecimientos, de cada uno de los centros comerciales”, indicó el funcionario estatal.

Sobre el tema de la apertura de negocios considerados no esenciales, afirmó que son decisiones que ha tomado el gobernador Jaime Bonilla Valdez en cuanto a qué giros son esenciales, pese a lo que indica el acuerdo federal.

“El gobernador del Estado ha decidido que lo importante es esencial para Baja California, en términos de los empleos que generan, la inversión que representan, la implementación de los protocolos. El secretario de Salud, Pérez Rico está en constante comunicación con el subsecretario Hugo López-Gatell y le está informando sobre las reactivaciones y términos de las acciones que se vienen llevando a cabo”, puntualizó Escobedo Carignan.

 

 

Comentarios

comentarios

Tipo de Cambio