FMI urge al Gobierno mexicano venda activos no estratégicos de Pemex para apuntalar finanzas de paraestatal


 
Internacional miércoles, 6 noviembre, 2019 10:57 AM

Miembros del Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), solicitaron al Gobierno mexicano el pasado 4 de noviembre, revisar el plan de negocios de Petróleos Mexicanos (Pemex) y advirtieron la necesidad de que se vendan activos no estratégicos de la empresa paraestatal para apuntalar su posición financiera.

Asimismo, al concluir la Consulta del Artículo IV con México, los funcionarios del FMI enfatizaron que es “imperativo” revitalizar la agenda de reformas estructurales emprendida durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, “para promover un crecimiento sólido, sostenible e incluyente”.

“Los Directores [del FMI] subrayaron la necesidad de que Pemex avance en la venta de activos no estratégicos y presente planes de reducción de costos operativos con miras a mejorar su rentabilidad”, dijeron la Secretaría de Hacienda (SHCP) y el Banco de México (Banxico) en un comunicado conjunto.

“[Los miembros del Directorio Ejecutivo del Fondo] Señalaron que una mayor cooperación con empresas privadas también podría estimular la producción y diversificar riesgos”, abundó el Gobierno de México en su comunicado.

Los directivos del FMI enfatizaron, también, la necesidad de reducir la corrupción y la informalidad laboral y de reforzar el estado de Derecho mediante el afianzamiento del marco contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, así como la instrumentación del Sistema Nacional Anticorrupción.

“En 2018, las autoridades alcanzaron de manera holgada el objetivo para los Requerimientos Financieros del Sector Público de 2.5 por ciento del [Producto Interno Bruto] PIB”, indicaron los directivos del Fondo al destacar la prudencia en la política fiscal del Gobierno mexicano

Sin embargo, “el FMI prevé una ligera desviación respecto al mismo objetivo en 2019, debido a una mayor debilidad de los ingresos”, además de que indicó que es necesario tomar medidas adicionales para aumentar los ingresos o reducir el gasto, con la finalidad de evitar que se generen brechas fiscales adicionales.

El pasado 28 de octubre, Pemex reportó una pérdida neta de 87 mil 359 millones de pesos en el tercer trimestre (alrededor de 4 mil 587 millones de dólares) debido a la baja en el precio de la mezcla mexicana de crudo y menores volúmenes de exportación de petróleo, por un descenso en la producción.

Aunque la petrolera mexicana había reportado utilidades por 26 mil 771 millones de pesos en el tercer trimestre del 2018, los ingresos de la empresa disminuyeron 20 por ciento en el mismo periodo de este año (350 mil 488 millones de pesos). Ello por un descenso en las ventas en el mercado local, de los precios de los combustibles, así como pérdida de mercado ante nuevos competidores, dijo la empresa en su reporte trimestral.

El pasado 11 de septiembre, la SHCP informó que el Gobierno Federal hará una aportación patrimonial por un monto en moneda nacional equivalente a 5 mil millones de dólares a Pemex, en gran parte para reducir la deuda de la empresa paraestatal.

El Gobierno Federal realizará la inyección de capital a Pemex equivalente a 5 mil mdd, recursos se utilizarán para el prepago de los bonos de la parte corta de la curva de vencimientos entre 2020 y 2030.

Después habrá una nueva emisión de plazos de siete, diez y treinta años, que se utilizará para el refinanciamiento de la deuda corto plazo. Finalmente, un intercambio de bonos para proporcionar apoyo adicional a los vencimientos.

A través de un comunicado, la SHCP explicó que esta acción es parte de los esfuerzos del Gobierno Federal para fortalecer la estabilidad financiera de Pemex, así como mejorar la rentabilidad de la compañía paraestatal y contribución estratégica de largo plazo a la economía mexicana.

La SHCP señaló que dicha aportación patrimonial será fondeada con los activos financieros depositados en la Tesorería de la Federación. Asimismo, explicó que el propósito de esta inyección de capital a Pemex será para que use estos fondos en reducir su endeudamiento, acompañado con medidas que la empresa paraestatal anunciará “a su debido tiempo”.

Además, la inyección de capital significará una mejora en los indicadores de liquidez de Pemex, reducir vencimientos a corto plazo y generar ahorros en los intereses pagados por la empresa paraestatal, así como fortalecer la posición financiera de la petrolera, en línea con lo establecido en su Plan de Negocios.

La aportación patrimonial no tendrá impacto en la deuda neta del sector público de México o en el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, los cuales son el indicador más amplio de la deuda neta del sector público, indicó la SHCP.

“Estamos seguros que esta aportación patrimonial y la posterior reducción en las obligaciones financieras de Pemex fortalecerán a la empresa”, concluyó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cuyo titular es Arturo Gutiérrez Herrera.

Pemex anticipó que dicha operación cuente con la participación de inversionistas de Estados Unidos, Europa, Asia y México. Los agentes colocadores de este instrumento son: Goldman Sachs, J.P. Morgan, Citi, HSBC, Mizuho, Crédit Agricole y Bank of America.

Dos días antes, el 9 de septiembre, la agencia calificadora internacional Moody’s Investors Service, advirtió que la empresa paraestatal se encuentra entre las petroleras de América cuyas calificaciones están cercanas a la “zona de cruce” entre grado de inversión y grado especulativo.

“Cada una de las compañías de energía cuyo grado de inversión está en peligro —Buckeye Partners, EQT, Pemex y Perú LNG— corren el riesgo de convertirse en ‘ángeles caídos’ por diferentes razones […] Una baja en la calificación de A3 de México probablemente resultaría en una baja en la calificación de Pemex”, indicó Moody’s en un reporte.

Pemex es un posible ‘ángel caído’ derivado del cambio en la perspectiva a negativa a Baa3 en junio de 2019, luego de la modificación en la calificación soberana de México, en la actualidad en A3.

Además, una calificación especulativa implicaría para la paraestatal no acceder a mejores condiciones de financiamiento, derivado a la evaluación de los inversionistas por la incertidumbre en los mercados.

Asimismo, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador presentó el domingo 8 de septiembre, su propuesta del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), con una multimillonaria inyección de capital a Pemex para apuntalar sus finanzas, algo que Moody’s estimó muy costoso.

El 4 de septiembre pasado, Arien Ortiz Bollín, vicepresidenta asistente de Moody’s, dijo durante el Foro Anual “Inside Latam Series”, organizado por la calificadora de riesgo crediticio, que un débil crecimiento económico en el mediano plazo, sumado a presiones de carácter fiscal ocasionadas por Pemex, provocaría una baja a la calificación soberana del país.

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