El voto de confianza de Araceli Brown

Fotos: Ramón T. Blanco Villalón
 
Edición Impresa lunes, 7 octubre, 2019 01:00 PM

En la primera sesión de Cabildo que encabezó Hilda Araceli Brown Figueredo como alcaldesa y con la cual arrancó el VIII Ayuntamiento de Rosarito, la funcionaria emanada de Morena defendió las designaciones de cuatro titulares de área, a propósito de las cuales ediles de la oposición interpusieron objeciones

Hilda Araceli Brown Figueredo se estrenó en la presidencia municipal de Rosarito con un gabinete cuestionado, luego que regidoras de la oposición objetaran los nombramientos de Manuel Zermeño Chávez como tesorero y Francisco Arellano Ortiz en carácter de director de Seguridad Pública.

El titular de la Tesorería asumió el cargo con señalamientos en su contra por parte de la edil independiente Ornela Rueda Méndez, quien en sesión extraordinaria celebrada 1 de octubre a partir de las 00:02 am, acusó que Zermeño generó endeudamiento cuando fungió en el mismo puesto durante la administración del priista Javier Robles Aguirre (2010-2013), a grado tal que el último año de gestión, el Congreso del Estado no aprobó la cuenta pública.

A su vez, el director de Seguridad Pública se erigió como tal con críticas de por medio igualmente vertidas por Rueda Méndez en el sentido que décadas atrás el agente policíaco ocupó la misma posición (en calidad de comandante), cuando Rosarito era delegación tijuanense, durante el primer trienio de envergadura panista en la localidad fronteriza (1989-1992).

“No podemos permitir los mismos personajes”, reclamó la regidora, quien además puso a prueba los conocimientos de Arellano Ortiz con una serie de interrogantes ante las cuales el servidor ofreció datos y en referencia a número de habitantes en quinto municipio (“115 mil”), cantidad de policías que corresponde en consecuencia (“310”), cifra actual de elementos, así como de patrullas en existencia (“269” y “17”), entre otros temas de interés. El interrogatorio fue interrumpido por el secretario de Gobierno, José Manuel González Araujo, quien también rindió protesta en el marco de esa reunión.

El funcionario le indicó a la integrante del Cabildo, que solo podía proceder a intervenciones de esa índole cuando la munícipe diera lugar para ello.

La regidora Norma Angélica Llamas Covarrubias, de Movimiento Ciudadano, objetó los nombramientos consumados ese día, incluido el de José Juan Serna Aparicio al frente de la delegación Primo Tapia, y en los cuatro casos votó en contra. A propósito, adujo que no se le proporcionaron las fichas curriculares de los designados ni se le participó por escrito para que discutiera previamente con otros ediles las asignaciones de los cargos en cuestión. Además observó: “En la historia hemos tenido votos de confianza, pero cómo nos ha ido…”.

El Cabildo

 

Síndico

José Luis Zazueta Pérez

 

Regidores

Pilar Olimpia Vargas Moreno

Alma Josefina Ledezma Martínez

Miguel Ángel Moreno Ávila

Julio César Díaz Félix

Susana Jiménez Muñoz

Virna Vanesa Romero González

José Félix Ochoa Montelongo

Ornela Rueda Méndez

María de los Ángeles Gómez Ramos

Norma Angélica Llamas Covarrubias

Los nuevos funcionarios se incorporaron al Ayuntamiento a propuesta de Brown Figueredo, sin que hubiera otros prospectos en lista. Sobre las razones de haberlos contemplado, la ex perredista ejemplificó con el caso del director de Seguridad Pública: “No hay un currículum más grande que el de Arellano, por eso le dimos el voto de confianza”.

 

DEPENDENCIAS NO ABSORBIERON AGENDA

El primer día de actividades del VIII Ayuntamiento de Rosarito, martes 1 de octubre, las oficinas de Palacio se abrieron a las 8:00 am, aunque las primeras horas de la jornada se fueron en reubicar a parte de la planta laboral, que se encontraba desempeñándose en áreas que no le correspondían. “Se estaba acomodando el personal, estuvieron llamándonos a algunos para atender cada quien su posición”, refirió un auxiliar administrativo adscrito a la Dirección de Catastro, donde según dijo, está marcada su base.

El flujo de contribuyentes en el recinto gubernamental fue mínimo. La mayor parte del tiempo el área de Recaudación lució vacía, salvo por dos empleadas designadas para brindar atención a la ciudadanía; además, escasas personas se desplazaron por el patio central, donde aún se hallaba el mobiliario que el 30 de septiembre se utilizó sobre el estrado para la toma de posesión de Brown.

En cumplimiento a su agenda inaugural, el martes 1 la alcaldesa atendió asuntos con integrantes del gabinete municipal, a quienes recibió en la oficina de la presidencia. Sostuvo reunión con el secretario de Salud, José de Jesús González López, para discutir la pretendida reubicación de la sede de servicios médicos, la cual se localiza en la Plaza Ejido Mazatlán. Después trató con el director del Instituto Municipal del Deporte (Imder), Luis Esquivel, en aras de habilitar un programa de carácter comunitario que incluya “torneo relámpago” y “cáscaras”, más allá de las carreras atléticas tradicionales que se organizan en la localidad.

Con el titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Daniel Garduño Espinoza, habló en el ánimo de establecer un esquema de atención a migrantes, y con el director del Instituto de la Juventud, Israel Durán, sobre un proyecto de armonización con el Imder y el área de Arte y Cultura, que incluya actividades como la realización de murales en canchas deportivas.

La quietud en las instalaciones del Ayuntamiento se vio quebrantada por la irrupción de un grupo de padres de familia y maestros, quienes arribaron en demanda de que se cubran los adeudos que el Gobierno del Estado tiene con el magisterio. Toda vez que la situación se circunscribe al ámbito estatal, la munícipe se limitó a decirles que hablaría con el gobernador electo, Jaime Bonilla Valdez, en un intento de atender la problemática.

La presidenta municipal también concedió audiencia a un asesor de proyectos estratégicos, de nombre Érick Sánchez. El motivo del encuentro fue un plan para desarrollar lo que en dado caso se conocerá como Ciudad Deportiva en la localidad costera, de lo cual supuestamente ya se ha hablado con integrantes del gobierno estatal entrante.

Además tuvo junta con el tesorero Manuel Zermeño Chávez, con quien según expondría en entrevista, revisó las condiciones en que recibieron el municipio en materia presupuestaria, rubro por rubro. A decir de Brown Figueredo, el estado de las arcas municipales es “muy precario”.

Poco antes de las cuatro de la tarde, hora en que vence el horario de trabajo, la alcaldesa abandonó Palacio para conducirse al inmueble donde se aloja la Dirección de Policía Municipal, visita a propósito de la cual expondría sus impresiones al día siguiente.

 

ARCHIVO MUERTO Y DESASEO

El miércoles 2 de octubre, el VIII Ayuntamiento ofreció una conferencia de prensa para dar a conocer formalmente al director de Seguridad Pública, Francisco Javier Arellano Ortiz. En esa presentación Araceli Brown aprovechó para hablar de las instalaciones propias de la corporación policíaca.

“Encontramos unas instalaciones muy sucias, hay archivos muertos ahí aglomerados que no tienen razón de ser ni de estar, el espacio no es digno de nadie, se necesita ahí una limpieza profunda”, consideró.

En ese sentido se pronunció porque el sector privado apoye al gobierno municipal en materia de equipamiento e infraestructura: “Los empresarios tienen un gran compromiso con nosotros y nos tienen que apoyar, porque no tenemos patrullas y vamos a gestionar con ellos la donación de patrullas y la cooperación para la dignificación de nuestra corporación y la instalación”.

Igualmente anunció: “Vamos pronto a clausurar la cárcel del centro, que son indignas de cualquier ser humano, y a procurar gestionar tumbar ese edificio porque se está cayendo, no tarda en caerse solo, pero es mejor prevenir que se caiga solo, mejor vamos a tumbarlo para reconstruir en el espacio algo más digno para la corporación”.

Tras la rueda celebrada en el Salón de los Forjadores, la munícipe de nueva cuenta se reunió con Zermeño Chávez para seguir revisando las condiciones en que la anterior administración, encabezada por la hoy ex panista Mirna Rincón, dejó las arcas municipales.

Acto seguido, las actividades ordinarias en Palacio Municipal cesaron por unos momentos con motivo del cumpleaños de la nueva alcaldesa. Un festejo con pasteles en el patio central y regalos para Brown Figueredo por parte de los empleados del Ayuntamiento marcó la fecha.

Posteriormente, la funcionaria se congregó con el nuevo jefe de Bomberos, Omar Ortiz Ruvalcaba, en aras de supervisar las instalaciones con que cuentan los apagafuegos en esa localidad, y platicó con la titular del Instituto de la Mujer, Estefany Gay Pequeño. Los nombramientos de ambos titulares están pendientes de oficializarse.

Por otro lado, el jueves 3, Estafanía Celeste Esquivel tomaría posesión como directora del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Durante los primeros dos días del VIII Ayuntamiento, los acciones que emprendió la presidenta municipal fueron predominantes: encuentros con funcionarios en materia de revisión de planes y finanzas, atención a manifestantes, recorridos por instalaciones del aparato gubernativo y presencia en conferencia para dar a conocer al director de Seguridad. Las dependencias no absorbieron la agenda oficial.

LA AUSTERIDAD EN EL DISCURSO DE ARACELI BROWN

Con motivo de su toma de posesión como alcaldesa de Rosarito, la cual se llevó a cabo el lunes 30 de septiembre, Hilda Araceli Brown Figueredo se pronunció por consumar “el fin de los privilegios con un gobierno austero al servicio de la gente”.

Dijo que con ella iniciaba en Rosarito un gobierno comandado por un liderazgo auténtico, progresista y orgullosamente lopezobradorista, esto último en alusión al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien durante su mandato se ha distinguido por promover la denominada “austeridad republicana”.

Sin embargo, la toma de posesión de Brown Figueredo no se limitó a la sesión en la que ella, síndico y regidores entrantes rindieron protesta, acto en el cual el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Catalino Zavala Márquez, le entregó el bando solemne que le da acreditación al VIII Ayuntamiento.

 

Una vez celebrada la sesión, se dio paso a una verbena en el estacionamiento de Palacio Municipal, donde se dispuso de equipo de sonido, así como de la participación de cantantes, banda y grupo norteño para agasajar a los simpatizantes de funcionaria emanada de Morena. En esa área del recinto gubernamental, se destinaron secciones para que vendedores ofrecieran sus productos, con lo que hubo una variedad de antojitos, aguas frescas, frituras, algodones y demás.

La munícipe se aprestó al festejo, aunque aparentemente solo para hacer acto de presencia, pues el convite continuó sin que la anfitriona permaneciera entre los convidados.

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