45 investigaciones por fallas al sistema de salud de BC

Foto: Cortesía
 
Ezenario y lunes, 28 octubre, 2019 01:00 PM

Issstecali Tijuana suspendió por un fin de semana el servicio de hemodiálisis por falta de insumos. Ante los riesgos de vida que implica para 58 usuarios, se interpuso una queja ante la CEDHBC; esta comisión suma, en sus archivos, 45 investigaciones por fallas en los servicios de salud. Algunos pacientes afectados están migrando al Imss, causando una crisis en el sistema de salud federal

El 25 de septiembre, 58 pacientes de hemodiálisis del Issstecali en Tijuana, fueron advertidos que “el siguiente fin de semana” se suspendía el servicio por falta de insumos. El día 27, burócratas sindicalizados se manifestaron en el exterior del hospital, ubicado en el fraccionamiento El Mirador, para exigir atención a los pacientes de insuficiencia renal. Intervino la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDHBC), y el servicio se reestableció al lunes 30 de septiembre.

En lo que va del 2019 la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDHBC) ha abierto un total de 45 investigaciones por quejas de derechohabientes del Issstecali; dos corresponden a las fallas en el servicio de hemodiálisis y una fue resulta a través de la conciliación entre el organismo y el instituto de salud.

“En general, uno de los grandes retos que tiene este Estado es la garantía del derecho a la salud de toda la población. Hoy sabemos que hay desabasto de medicamentos e insuficiencia en la prestación de servicios para la protección de la salud”, declaró Miguel Mora, presidente de la CEDHBC.

El 27 de septiembre, uno de los pacientes afectados por suspensión de hemodiálisis, acudió al organismo para interponer una queja; se abrió el expediente 1179 y de inmediato se pidió al instituto que aplicara medidas cautelares para evitar afectaciones mayores a la salud de los más de 58 pacientes.

“Este incidente es el retrato de una falla estructural y sistemática que se presenta en el sector salud, así como de la fragilidad en que se encuentra el sector en Baja California, el cual permite que ocurran estas situaciones que ponen en riesgo la integridad de las personas”, añadió.

Las quejas de este año contra el instituto son por “acciones y omisiones que transgreden el derecho a la protección de la salud, omitir suministrar medicamentos, omitir implementar la infraestructura necesaria para una adecuada prestación de los servicios de salud y negligencia médica”, detalló Mora.

Del total de expedientes, 21 corresponden a Tijuana, 15 a Mexicali, 8 a Ensenada y una sola queja a Tecate. En 2018 fueron un total de 24 quejas por las mismas omisiones, 15 de Tijuana, 6 de Mexicali y 3 de Ensenada.

 

Secretaría de Salud sin dinero para tratamientos renales

En el estado no existe la posibilidad de que la Secretaría de Salud ofrezca los servicios de hemodiálisis, por su alto costo y por el incremento en los pacientes, a pesar de que no cuentan con una cifra exacta de personas que padecen insuficiencia renal, así lo declaró a ZETA Caleb Cienfuegos, titular de Salud en Baja California.

Foto: Ramón T. Blanco Villalón.- Miguel Mora, presidente de la CEDHBC.

“Con el nuevo modelo de salud que se plantea -que sería de libre acceso- se tendría que dar la apertura para la hemodiálisis y diálisis peritoneal. Sin duda alguna, una parte toral para este ejercicio es la prevención y promoción; y segunda, optar más por el trasplante que por los modelos sustitutos”, explicó el funcionario.

 

El viacrucis de los enfermos

Al Semanario llegó uno de los pacientes afectados, César Calzada, abogado de profesión, quien compartió que este año ha sido complicado para los derechohabientes de Issstecali; más para los enfermos renales, que no tienen capacidad económica para atenderse en el sector privado.

Un paciente con insuficiencia renal retiene líquidos: cada día puede acumular entre medio y un litro entero en su cuerpo. El procedimiento de la hemodiálisis sirve para “filtrar” ese líquido, limpiar la sangre de los riñones y para eliminar la retención. Calzada explicó que los enfermos renales tienen la capacidad de “guardar” de cuatro a seis litros si esperan varios días el tratamiento, pero si sobrepasan este límite, comienza el deterioro de su salud.

Durante 2019, en dos ocasiones se han registrado “atrasos” en el servicio de hemodiálisis por falta de insumos, pero han sido más en las que sufren el desabasto de medicamentos, aunado a la poca solvencia económica de la institución que no puede reembolsarles los gastos.

En Baja California, solo Issstecali y el Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss) ofrecen a sus derechohabientes el servicio de hemodiálisis de manera gratuita; cuando estos fallan, los usuarios deben acudir a clínicas privadas, donde cada sesión tiene un valor de entre 700 y mil 800 pesos, dependiendo de las necesidades de cada paciente.

Un paciente con insuficiencia renal -que necesita hemodiálisis- puede gastar, al mes, desde 20 mil pesos: el costo de las bolsas de colostomía cuestan mínimo mil 500 pesos cada una, más los insumos que se requieren, la cantidad de veces que necesiten el tratamiento a la semana, y otras necesidades específicas.

“En este momento no tenemos el recurso, pero con el nuevo modelo queremos suponer que sea posible. Hablamos de economía de gran escala y eso puede generar adquisiciones muy baratas, pero habrá que definirlo para que funcione”, dijo Cienfuegos.

 

Por recibir a pacientes de otros sistemas, Imss sufre desabasto

Salvador Morales Riubí, representante del Imss en Baja California, comentó a ZETA que, a raíz de la crisis financiera que ha sufrido Issstecali, la demanda para su instituto ha incrementado y, por ende, el desabasto en el servicio de hemodiálisis.

“Desafortunadamente, los otros sistemas de salud están viviendo una crisis financiera. Están suspendiendo algunos de los servicios por esta incapacidad, esperemos transitoria, de poderle responder a sus derechohabientes”, dijo.

Algunos pacientes de insuficiencia renal cuentan con doble derechohabiencia: cuando el Issstecali presenta fallas en el servicio de hemodiálisis, acuden al Seguro Social, lo cual está comenzando a provocar una crisis en la prestación de este tratamiento.

Las primeras dificultades que presentó el Imss, se registraron en el mes de julio, cuando surgió un desabasto en el medicamento eritropoyetina y en hierro, que se aplica después del tratamiento; también hubo dificultades al cambiar al médico nefrólogo.

“La falta de medicamentos no es la constante del servicio; eso ya lo estamos corrigiendo y debió haber sido únicamente en la Clínica 20, que ya quedó resuelto porque era un asunto transitorio”, aclaró.

Admitió que estaban teniendo dificultades con el servicio de hemodiálisis en lo general -no solo en la Clínica 20- ya que se hacen atenciones intramuros y contratación externa de hemodiálisis, siendo un servicio muy requerido (más de lo que tenían contemplado).

La falta de estos dos medicamentos fue algo momentáneo; a pesar de que existen testimonios de los familiares de los pacientes que alegaban tener más de dos meses sin él, Morales comentó que actualmente tienen un abasto del 99 por ciento en esta ciudad. En cuanto al nefrólogo, explicó que fue solamente por modificaciones en el equipo de trabajo.

Detalló que en 2018, en toda la entidad se realizaron 93 mil 70 sesiones de hemodiálisis en la delegación, de los cuales 56 mil 775 fueron intramuros y 36 mil 295 se subrogaron las atenciones.

En 2019 solo se tiene contabilizadas la cantidad de pacientes atendidos hasta septiembre, en donde van 300 atenciones a pacientes intramuros, 165 pacientes subrogados y mil 300 recibieron terapias dialíticas que incluyen diálisis peritoneal. En las últimas semanas, se agregaron 32 pacientes nuevos, que fueron canalizados a servicios subrogados para recibir la atención médica.

Comentarios

comentarios

Ir a la barra de herramientas
Tipo de Cambio