“Los Guilos” en el asesinato de policía

Edición Impresa lunes, 22 abril, 2019 1:00 PM

Uno de los operadores de Vicente Martínez González, conocido como “El Guilo”, líder del Cártel de Sinaloa en la Zona Norte del Valle de Mexicali, es uno de los presuntos asesinos del agente de la Policía Municipal, Ignacio Villagómez Robles, abatido mientras realizaba una infracción de tránsito a una pareja que transitaba a bordo de un pick-up en Ciudad Morelos. Se trata de un hombre identificado como Jorge Eduardo Pérez Jiménez, conocido como “El Charal”, quien fue captado por las cámaras de la patrulla cuando perpetró el asesinato. Este es el primer policía abatido en la actual administración y el séptimo en los últimos seis años en el municipio

Jorge Eduardo Pérez Jiménez “El Charal”, es el presunto responsable del asesinato de Ignacio Villagómez Robles, un agente con 15 años de experiencia en la Policía Municipal, adscrito a la vigilancia de Ciudad Morelos, en el Valle de Mexicali.

Integrantes del Grupo Coordinación de Baja California identificaron a “El Charal”, como uno de los presuntos operadores de Vicente Martínez González “El Guilo”, líder de una célula perteneciente al Cártel de Sinaloa, la cual opera en la Zona Norte del Valle de Mexicali, comprendida por Ciudad Morelos, Ejido Pachuca, Los Algodones, Guadalajara, Mérida entre otras; es un sitio estratégico para el trasiego de enervantes y el descenso de avionetas.

Fotos: Cortesía.- Jorge Eduardo Pérez Jiménez, “El Charal”.

La madrugada del lunes 15 de abril, cuando se perpetró el crimen contra el agente municipal, policías de las diversas corporaciones de seguridad detuvieron a varias personas y “reventaron” otras tantas viviendas en busca de los presuntos agresores, pero todo parece indicar que lograron huir del municipio; se estima que podrían haberse refugiado en Sonora para evitar su captura.

Las cámaras de vigilancia ubicadas en el tablero de la unidad 107 de la Policía Municipal, en la que desempeñaban sus labores los uniformados, captaron el momento del artero ataque ocurrido sobre Avenida Juárez, casi esquina con la intersección de la calle Cuauhtémoc.

Villagómez Robles, es el primer policía asesinado durante esta administración municipal. Sin embargo, van siete crímenes cometidos contra agentes preventivos y detectives en los últimos seis años en Mexicali, de los cuales cuatro permanecen en la impunidad.

 

LA BALACERA

El reloj marcaba las 5:30 am cuando elementos de  la unidad 107 de la corporación municipal, tripulada por los agentes Ignacio Villagómez Robles, de 37 años de edad, y Raúl Adrián Juárez Rojas, de 30, marcaron el alto a un vehículo tipo pick-up, conducido por dos personas mayores.

Los uniformados descendieron tranquilamente y comenzaron una charla con los tripulantes de dicho vehículo, nada parecía extraordinario la madrugada de ese lunes 15 de abril en Ciudad Morelos.

Mientras reprendían al conductor, un auto Honda de color blanco y con defensa gris, se posicionó detrás del agente Villagómez, a quien le preguntó qué hacía en ese lugar; el oficial le contestó de forma cortante que estaba trabajando. De forma inmediata descendieron dos tripulantes de la unidad, quienes comenzaron a disparar dos armas de alto calibre, AK-47 y R-15, según los casquillos recabados por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE)  contra el oficial, quien intentó repeler la agresión, pero por la cercanía y lo sorpresivo del ataque, ni siquiera pudo accionar su arma; Villagómez quedó tendido en el piso de terracería, con el arma de cargo en su mano y veinte orificios en diversas partes del cuerpo.

En la ráfaga de balas, su compañero Juárez Rojas sufrió una lesión a causa de uno de los proyectiles que se incrustó en su tobillo, por lo que con esfuerzos se alejó para protegerse, convirtiéndose en un testigo más del incidente.

Fue él quien escuchó que los matones gritaron retadores mensajes como “Para que vean con quién se meten” o “Podemos con todo”, asegurando que podrían enfrentar sin problemas cualquier respuesta realizada por policías o militares.

Fotos: Cortesía.- Maximiliano Aispuro Álvarez, presunto operador de “El Omega”.

Los delincuentes huyeron a gran velocidad hasta perderse entre las calles. El uniformado que quedó con vida pidió apoyo a sus compañeros, quienes en cuestión de minutos ya tenían sitiada la comunidad rural.

Una vez que revisaron las cámaras de video, pudieron observar el rostro de “El Charal”, quien fue captado disparando hacia los oficiales; su rostro estaba cubierto, pero el pañuelo que portaba desprotegió su cara al accionar el arma.

De inmediato se movilizaron y aseguraron a varias personas, entre ellas a Maximiliano Aispuro Álvarez, de 27 años, plenamente identificado como uno de los operadores de Felipe Eduardo Barajas Lozano “El Omega”, uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa en Mexicali, el cual sostiene una enemistad con “El Guilo”.

Aunque su aprehensión se debió a la portación de algunas dosis de marihuana, la realidad es que a través de él pretendían ubicar refugios de “El Charal”, además de información de inteligencia que facilitara su ubicación.

“El Max” fue detenido acompañado de una mujer, a bordo de un automóvil Honda Civic color blanco, con placas de California, en la misma zona Valle; su vehículo coincidía con las características del responsable, pero se determinó que no tiene relación con el hecho. En próximas horas podría quedar libre, tal y como ha ocurrido en el último año, cuando ha sido asegurado en por lo menos tres ocasiones por la Policía Estatal Preventiva.

 “EL GUILO”

Operador del Cártel de Sinaloa desde hace varios años en la Zona Norte, Vicente Martínez González es uno de los objetivos prioritarios para el Grupo  Coordinación en Mexicali.

Está identificado como el encargado de resguardar la zona de descargue de avionetas y tráfico de drogas por Los Algodones y otras comunidades adyacentes.

Desde hace algunos años, integrantes del Grupo Coordinación identificaron una distancia entre “El Guilo”, “El Omega” y “El Ruso”, considerados los lugartenientes del Cártel de Sinaloa en la Capital del Estado. Dicho enfrentamiento ha generado baños de sangre en diversos puntos del municipio, que van desde el triple asesinato ocurrido en el restaurante Manuets, hasta los crímenes contra Bernardo Antonio Linares Corral El Tony”, Jesús Martínez Ruiz “El Güero Pangas”, José Feliciano Montes de Oca Salgado “El Chano”, entre otros.

El año pasado, algunas versiones refirieron que representantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación intentaron convencerlo de trabajar con su respaldo, pues era conocido su distanciamiento con las otras células. Sin embargo, ninguna corporación ha logrado definirla.

Pese a ello, la lucha que existe entre “El Omega” y “El Guilo”, sigue siendo una realidad, pues el primero pretende apoderarse de “tienditas” que se encuentran en territorio del segundo.

 

MÓVIL INDEFINIDO

En la investigación realizada por la PGJE, no han podido definir un móvil sólido, ya que no ha sido posible definir nexos del oficial con la delincuencia organizada.

De hecho, el director de la Policía Municipal, Alonso Ulises Méndez, declaró que podría considerarse como un “compañero con un historial limpio”, sin altercados relevantes.

Fotos: Cortesía.- Vicente Martínez, “El Guilo”.

Es por ello que la inclinación de la fiscalía es que se trató de un acto fortuito, donde los delincuentes se ensañaron con dos agentes que se encontraban realizando sus actividades naturales.

A raíz de los operativos realizados por policías, la central de emergencias recibió múltiples llamadas indicando supuestos enfrentamientos y detonaciones de arma de fuego en zonas  del Valle de Mexicali, alejadas a Ciudad Morelos.

La tarde del lunes 15 de abril, se recibió una última llamada advirtiendo a los jefes policíacos que se encontraban vigilados, lo que provocó el reforzamiento de la seguridad en diversos puntos. Se presume que las llamadas tenían la intención de “romper” el operativo en la Zona Norte del Valle de Mexicali, además de intimidar a los grupos policíacos. Sin embargo, el operativo continuó hasta avanzada la noche.

 

OTROS ASESINATOS DE POLICÍAS

Sandra Carrillo Moreno. Abatida el 13 de febrero de 2014 en el Valle de Mexicali, durante un asalto donde los delincuentes se apoderaron de medio millón de pesos, propiedad de la Secretaría de Desarrollo Social. Está impune.

Jonathan Sánchez Castillo. Asesinado el 2 de mayo de 2014 en Mexicali, cuando comía en una taquería del Bulevar Castellón. Fue despedido tras estar involucrado en la muerte del policía ministerial David Castañeda Salas; ese año había sido reinstalado. Está impune.

Carlos Fabián Torres García. Murió tras intervenir a dos ladrones en los alrededores del Ejido Puebla el 26 de junio de 2015 en Mexicali. Había sido detenido meses antes por la Policía Estatal Preventiva, por llevar armas de fuego que no eran de cargo. Hay dos detenidos por su homicidio.

Rosalino Pascual Jiménez. Asesinado con arma AK-47 el primero de noviembre de 2015 en el fraccionamiento Vistas del Valle en Mexicali. Madre e hijo perpetraron el crimen y fueron detenidos.

José Ángel Alvarez Portillo. Delincuentes lo mataron afuera del bar La Oficina el 3 de agosto de 2016 en el Valle de Mexicali. Se presume un asunto personal. Está impune.

Carlos Ismael Batalla Hernández. Atacado por desconocidos el 21 de octubre de 2016, cuando infraccionaba a una persona sobre Calzada Francisco L. Montejano; tras un mes de permanecer bajo cuidados intensivos, perdió la vida a causa de las heridas. El crimen sigue impune.

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