Los candidatos y la corrupción de “Kiko”

Foto: Internet/Öscar Vega Marín
 
Sortilegioz lunes, 15 abril, 2019 12:00 PM

Al arranque de la campaña a gobernador del Estado de Baja California, los dos candidatos más visibles, el morenista Jaime Bonilla Valdez y el panista Óscar Vega Marín, iniciaron señalando la corrupción que prevalece en la entidad. El primero, llamando por su nombre al gobernador Francisco Vega de Lamadrid; el segundo, deslindándose de él, de su apellido y de su administración, y presentando un plan para frenar la corrupción.

Efectivamente, la bandera de campaña más ondeada es la sospecha de la corrupción en la administración de Vega de Lamadrid. No es de gratis. Son muchos los abusos que han sido señalados respecto los manejos de los recursos públicos de la administración estatal, no solamente por parte de la oposición política, social, panistas distanciados de esa corriente o analistas. También –y he ahí la gravedad- por órganos de supervisión y fiscalización como la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Se cuentan por miles de millones de pesos los recursos que se presume oficialmente que han sido desviados, y en las mismas cantidades se cifra la deuda que heredará Vega de Lamadrid a los gobernadores que le sucedan de 2019 hasta 2038, por decir lo menos. La sospecha de intereses privados, moches y excesos en las Asociaciones Público Privadas es otro tema que ha llevado el tufo de la corrupción al gobierno de “Kiko” Vega. Ello declarado por diputados del PAN, de la oposición e interesados en los temas específicos, como el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, desde donde han subrayado de manera reiterada la corrupción y los excesos en el convenio para la construcción del C5i, e incluso promovieron un amparo.

Los propios empresarios organizados en las distintas cúpulas sectoriales han exigido cuentas claras al gobernador, al ver el lastimoso estado en que se encuentran las finanzas locales. Sin pagarles a trabajadores, creciendo una deuda con la UABC, así como el problema con un refinanciamiento de la deuda.

Temas hay muchos en lo general, y por supuesto en lo particular en cada una de las áreas del Gobierno del Estado, y entre los colaboradores más cercanos del gobernador Vega.

Por ello no es de extrañarse que la campaña se centre precisamente en eso, en quien promete acabar de mejor, más eficiente y contundente manera, la corrupción, así como castigar la que se llevó a cabo en el actual gobierno.

Jaime Bonilla le entró al detalle: “Baja California no aguanta ya más corrupción, ya casi se acabaron a nuestra querida entidad los gobernantes corruptos, por eso, sin ánimos de venganza o revancha política, sino de plena justicia, ‘Kiko’ Vega debe devolver lo mal habido… lo que no pueda demostrar que lo adquirió con su trabajo honesto (…) Apenas llegó al Gobierno del Estado y construyó una mansión de 5 millones de dólares y presume tener más de 100 propiedades; vamos por él, que devuelva lo que no pueda demostrar que adquirió honestamente y a revertir los contratos que el Congreso le autorizó al gobernador, porque hipotecaron a Baja California””.

También salpicó a quienes han sido los cómplices del Ejecutivo estatal durante el último trienio: los diputados locales. “’Kiko’ Vega usó el pasado jueves a su mayoría panista en la Legislatura local y a la chiquillada sumisa, para que le autorizaran el endeudamiento impagable de las finanzas de Baja California, por casi 100 mil millones de pesos, por eso vamos a apoyarnos en quienes conocen de las leyes para revertir esos acuerdos y los contratos leoninos, porque Baja California ya no aguanta más corrupción”.

Incluso en reuniones con grupos de la sociedad civil (en campaña sí se toleran), Jaime Bonilla ha prometido meter a Vega de Lamadrid a la cárcel.

Óscar Vega Marín, el candidato de Acción Nacional al Gobierno del Estado, ha trabajado mucho, incluso antes de iniciada la campaña electoral, para deslindarse de Francisco Vega de Lamadrid. Para acabar con la confusión que provoca que lleven el mismo apellido, hizo uso de la canción “Ni Parientes Somos” y de otras estrategias mediáticas para distanciarse del gobernador. No es fácil cuando representan al mismo partido, y cuando de hecho Vega Marín no solo fue coordinador de campaña del ahora gobernador como candidato, sino que fue parte de su gabinete en el área de relaciones públicas.

Por eso le ha costado más trabajo probar las diferencias entre su persona y la del actual gobernante. A eso le ha dedicado bastante tiempo, esfuerzo y recurso, y es evidente que lo seguirá haciendo por lo que resta de su campaña política.

Sabiendo que a diferencia de Jaime Bonilla, Jaime Martínez Veloz, Ignacio Anaya, Héctor Osuna Jaime, o en dado caso Enrique Acosta Fregoso, Óscar Vega no puede prometer -por el momento- meter a la cárcel a “Kiko” o a alguno de sus colaboradores, dado que, aunque sería bastante innovador y definitivamente pintaría su raya, son del mismo partido y representan la misma ideología.

Entre tanto, Óscar Vega Marín ha sido el candidato que ha presentado los ejes en materia anticorrupción para su gobierno en caso de ganar la elección del 2 de junio de 2019. De hecho presentó un decálogo (¿les recuerda a los decálogos del Presidente Enrique Peña Nieto?):

1-. Inhabilitar de por vida a todo funcionario para trabajar en el gobierno, o a toda empresa para ser proveedora del gobierno, cuando participen en actos de corrupción; 2.- Transparentar en un sistema digital las compras, obras y licitaciones, además establecer un comité ciudadano de compras; 3.- Todos los servidores deberán entregar su “3de3”; 4.- Acabar con los moches, con cárcel para quien los pida; 5.- Crear un consejo vigilante de las finanzas y la deuda pública con un contralo social; 6.- Simplificar los trámites de gobierno, hacerlos más transparentes y más rápidos para acabar con la corrupción; 7.- Establecer la denuncia anónima para delatar a servidores públicos que hagan mal uso de los recursos públicos, uso indebido de los bienes del Estado o pidan comisiones; 8.- Un fiscal anticorrupción autónomo; 9.- Reforma para que el síndico procurador de los ayuntamientos, sea el candidato de la primera minoría; 10-. Nueva cultura del servidor público y, con el ejemplo, cambiar la forma de gobernar.

Conforme pasen los días de campaña, arrecien los señalamientos y se vayan consolidando los compromisos, seguramente veremos las expresiones de otros candidatos y el reforzamiento de las propuestas presentadas, porque material para prometer el combate a la corrupción y los malos manejos en el actual gobierno, hay… y de sobra.

Estén pendientes. Y ojo por quién votan.

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