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s谩bado, septiembre 30, 2023
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Semana Santa

隆Oh, no eres t煤 mi cantar!

隆No puedo cantar, ni quiero, a ese Jes煤s del madero!


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隆Sino al que anduvo en la mar!

La Saeta, Manuel Machado.

 


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La cuaresma que iniciamos el mi茅rcoles de ceniza, no tiene ning煤n sentido si se le separa de la Semana Santa y de los cincuenta d铆as de la Pascua de Resurrecci贸n.

La austera cuaresma con sus sacrificios, ayuno, penitencia, oraci贸n y obras de misericordia tienen como prop贸sito llegar a comprender la resurrecci贸n no solo de Cristo, sino de nosotros mismos, nuestra conversi贸n a una vida nueva.

Hacemos in煤til la cuaresma al dejar de comer carne, privarnos o sacrificarnos en algo, si solo de ella nos queda amargura, frialdad, el farise铆smo de solo cumplir con comer pescado los viernes, ir a misa, rezar y rezar; pero no dar ni un paso en nuestra relaci贸n con las obras de misericordia; 7 se refieren a las necesidades corporales y otras 7 espirituales.

La Cuaresma y la Semana Santa son reiterativas en los temas del ayuno, oraci贸n y la caridad o misericordia.

Se afirma que sin la misericordia o caridad, la oraci贸n y los sacrificios, est谩n ayunos, es decir, incompletos.

San Agust铆n en el tema de la Resurrecci贸n va m谩s all谩 de la resurrecci贸n de los j贸venes: L谩zaro, la hija de Jairo, el hijo de la viuda de Nahim. Y lejos de nuestra propia resurrecci贸n al final de los tiempos. San Agust铆n habla de la resurrecci贸n en la vida presente. Por ejemplo: cu谩ntos j贸venes o personas muertas en vida por las adicciones, est谩n privadas de la reflexi贸n, de la luz. Incluso ellos mismos expresan al dejar de tomar, que lo han hecho porque 鈥測o ya vi la luz鈥. S铆, la luz de una vida nueva, gracias a las reuniones de grupos, a la pl谩tica o consejos de un buen coordinador de NA, AA, del centro de rehabilitaci贸n.

En varios de sus sermones, San Agust铆n, que fuera obispo en el siglo IV en Hipona, 脕frica, enfatiza la importancia de resucitar a una vida nueva en este mismo momento, en este mundo. Uno de los regalos de Dios es precisamente no solo que resucitaremos al final de los tiempos, sino como aqu铆 ahora mismo llevamos una vida mala, muertos a las alegr铆as verdaderas a causa de nuestras malas costumbres; muertos por los vicios, por lo que repetitivamente hacemos mal y que nos hace da帽o. La cuaresma y la semana santa, especialmente la Pascua de Resurrecci贸n, tiene como finalidad nuestra conversi贸n, dejar las cosas malas, la mala vida, por un cambio, una vida nueva en el modo de ser de Cristo.

Por eso es comprensible, cuando Joan Manuel Serrat聽canta la Saeta, inspiraci贸n de Manuel Machado, quiere decir que no quiere tanto al crucificado, sino al Jes煤s Resucitado que camin贸 sobre las aguas.

Cientos de miles o millones de personas que este a帽o iniciaron el camino de la Cuaresma y unidos a la Pascua de Resurrecci贸n de Jes煤s, experimentar谩n sin duda la alegr铆a de una vida nueva; nadie ama lo que no conoce. Por eso santo Tom谩s de Kempis en la Imitaci贸n de Cristo, nos aconseja que si cada a帽o venci茅ramos un vicio, al final de nuestra vida ser铆amos santos.

Muchos de nosotros admiramos con facilidad la vida de personas santas como la Madre Teresa de Calcuta; pero se nos dificulta imitar sus virtudes, las costumbres buenas que inspirada en Jes煤s, ella vivi贸 plenamente.

Cada d铆a es una oportunidad para resucitar a una vida nueva en Cristo. No reduzcamos la vida cristiana solamente a la grandeza de la Cuaresma o la cincuentena pascual.

Germ谩n Orozco Mora reside en Mexicali. Correo: saeta87@gmail.com

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