Una de las peticiones a la presidenta Claudia Sheinbaum durante sus recorridos por el sur de Baja California es que las autoridades hablen las lenguas originarias para que las comunidades puedan denunciar, defenderse y dar seguimiento a sus casos.
Violencia intrafamiliar, extorsiones y robo de recursos naturales son los delitos de los que son víctimas las comunidad indígenas en Baja California que no pueden llevar un adecuado proceso al no poder hablar español.