Áreas de inteligencia identifican a Rafael Yocupicio, alias el Cabezón, y Julio César Beltrán, alias el Moreno, del Cártel de Sinaloa, como responsables de los cadáveres encajuelados, con la intención de amedrentar; además de amenazar en una narcomanta, a la fiscal Andrade y a otros integrantes de la fiscalía, y del CAF
Jonathan Alejandro Medina Pérez, de 19 años, desapareció el 17 de agosto en Tijuana y fue localizado sin vida al día siguiente dentro de la cajuela de un vehículo.
Con el apoyo de funcionarios bajacalifornianos a quienes respaldaron en campañas políticas, y mediante permisos otorgados de forma directa, las familias Salgado Chávez, Ampudia González y sus socios operan un monopolio de ferias, carnavales y espectáculos musicales en el estado.