Una propuesta cinematográfica irreverente y de tono adulto llega a la pantalla con una narrativa provocadora que mezcla sarcasmo y violencia, explorando nuevas formas de producción audiovisual.
Primera película realizada íntegramente con inteligencia artificial proyectada en una sala comercial de Tijuana, Vampire Sucks abrió el debate sobre los alcances y límites de la IA en el cine, con una propuesta experimental ambientada en la frontera.