La gobernadora negó que existan deportaciones masivas de mexicanos a pesar de las redadas que se han registrado en días recientes en California, Estados Unidos.
Habla de resentimiento,
habla de puro dolor,
habla porque le ha dolido
su maldito corazón.
El ego se siente herido,
le duele hasta el calzón
pues la visa le han...
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, reconoció haber visitado una casa en San Diego con un valor superior a cuatro millones de pesos. Sin embargo, en sus palabras, visitar a un amigo "no es un delito".
A Carlos Torres Torres primero le quitaron la tarjeta Sentri, en abril, y en mayo en la segunda revisión en su cara le destruyeron la visa láser, conforme a la veraz investigación de Adelita Navarro codirectora de ZETA. Y le fue bien que no se lo llevaran a pasear a Alcatraz.
El sábado pasado en forma casi espontánea “se armó una carnita asada” en la Plaza de los Tres Poderes de Mexicali con una nutrida asistencia de ciudadanos manifestándose en su mayoría contra el gobierno bajacaliforniano, hubo gritos de “fuera Marina”, cartelones que tomaron la situación con humor y no faltó un ocurrente afirmando que el corte cocinado fue “Arre Chaira Marinada”.
Es muy importante, como parte de la transparencia y rendición de cuentas tanto a Marina del Pilar y Carlos Torres, que se llegue hasta las últimas consecuencias del porqué le revocaron la visa y si cometieron delitos en el proceso, porque en realidad hay muchas sospechas.
Carlos Torres no es un gran hombre detrás de una gran mujer, prefiere ubicarse a un lado de su esposa, la gobernadora, como iguales, aun cuando el poder administrativo y político lo ganó ella y no él, por más que le haya apoyado moralmente durante la campaña
Solicitan a la mandataria estatal esclarecer los motivos por los cuales le revocaron la visa y a su vez, que su esposo Carlos Torres Torres, deje de tener un cargo honorífico, ya que no cuenta con responsabilidades y sí con poder.