La SCJN atrae por segunda vez el megacaso de diésel de contrabando contra Edgar Marín Meza Moreno mientras el Senado de EE.UU. eleva el huachicol a amenaza de seguridad nacional.
Documentos oficiales mexicanos ubican a la empresa texana como proveedora de combustibles que circulaban por una red de importadores y transportistas vinculados al cártel.