Los hechos ocurrieron alrededor de las 23:04 horas del sábado 13 de diciembre en la avenida Lázaro Cárdenas y Enlace 2000 cuando se escucharon detonaciones de arma de fuego.
Carlos Manzo fue un desalmado. Un fiero pitbull que custodiaba las gigantescas plantaciones de los inversionistas extranjeros que explotan al proletariado agrícola del estado de Michoacán