El 21 de febrero, agentes de Narcomenudeo de la Fiscalía General del Estado en Tijuana, denunciaron al fiscal especializado en la materia, Juan Carlos Pelayo, de señalarlos y amenazarlos con cambiarlos de adscripción, debido al que llamó “fuego amigo” tras ser denunciado de manera anónima y en redes sociales, no sólo de pedirles cuota a los agentes, sino de cobrar hasta 5 mil pesos a familiares de detenidos para dejarlos en libertad.