En un juicio ordinario civil o en una carpeta de investigación en materia penal, todos mienten, absolutamente todos. Desde el escrito inicial de demanda y ya no digamos el escrito en donde se produce la contestación, se oponen excepciones y defensas y se da lugar al escrito de reconvención, pasando absolutamente todos los actores por una serie de datos ajenos a la verdad y a tratar de construir ficciones que realmente se alejan de la verdad.