En próximas semanas serán habilitados los tres cuarteles en lo que parece ser la suma de México a la guerra contra los cárteles de EU, ahora que tales organizaciones criminales fueron clasificadas como terroristas.
Es una frase muy de moda en México. ¿No pasa nada? Claro que pasa. Se rompe un vidrio, ocurre un choque, una caída; sí hay repercusiones físicas y materiales.
Esa palabrería patriotera de la que Sheinbaum hace alarde y que ha sido difundida con insistencia y de forma masiva en los recientes días -tras los aspavientos del hitleriano Donald Trump- por los reaccionarios portavoces de la burguesía (televisión, radios, periódicos, etc.) es reaccionaria bazofia.
Por la incertidumbre provocada por las amenazas arancelarias “ya hay una reducción de las líneas de producción” y de empleo en fábricas de Tijuana, reveló José Luis Contreras Valenzuela, presidente de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay (AIMO).
Para muchos ya no serán problema las largas colas para pasar al otro lado, no más de 15 minutos a media hora para pasar, dependiendo del momento del día; es lo único que le veo favorable, aunque muchas familias, por la costumbre, seguirán pasando para comprar el mandado, ropa, regalos y más cosas (claro las de más poder adquisitivo).
A la incertidumbre por los aranceles se sumará la repercusión que tendrán las redadas en Estados Unidos y las deportaciones de connacionales en las remesas; ingresos importantes para México, señala economista
Activistas y expertos en derechos humanos coinciden en que la solución sería un programa integral que también atienda a los cientos de migrantes varados con citas canceladas de CBP One en México