En Baja California, prácticamente la Revolución se juntó con la sangrienta Guerra Cristera. Es el caso en Guadalajara del mártir San David Galván (1916), y el de Chihuahua, el mártir San Pedro de Jesús Maldonado (1937).
Inicia el mes de julio, y pues mejor quedarnos en Cuquío; ahí también hubo dos sacerdotes mártires: Justino Orona y su vicario Atilano Cruz, canonizados por Juan Pablo II un 21 de mayo de 2000 en Roma.