La fuga ocurrió este jueves alrededor de las 5:00 de la tarde en un oleoducto que pasa a 6 metros de profundidad del espejo de agua del embalse. Debido a que hubo “cero visibilidad” en la inspección acuática del ducto, por encontrarse cubierto por fango y material compactado, se plantea movilizar equipo para descubrirlo.
“No pueden negarme el derecho a trabajar”, reclamó el ex jefe policiaco de Tijuana, Ramón Ángel Soto Corral quien se presentó en las oficinas de ZETA para mostrar la sentencia con la que fue dejado en libertad, y ofrecer su versión de los hechos ocurridos en 2010.