Tras varios años de gestación, el tijuanense Ulises Palacios concreta la publicación impresa de Tadeo y Yoko, un cómic de origen íntimo que fue transformándose hasta construir un universo propio. El proyecto, desarrollado desde Tijuana y bajo un modelo independiente, enfrentó obstáculos económicos, técnicos y de producción, agravados por la pandemia.
“Una de las tareas pendientes del Siglo XXI -esto yo creo que lo sabemos, no sólo en el caso de Marta Palau, sino en otros-, es reescribir la historia”, expresó a ZETA Imma Prieto, directora del Museu Tàpies y co-comisaria de la exposición de Palau en Barcelona