Al igual que cualquier otro derecho humano, los DESCA son plenamente justiciables. No obstante, su primer nivel de exigibilidad corresponde al ámbito interno. La incorporación de los DESCA en el marco normativo resulta esencial, pues permite definir el contenido mínimo de cada derecho, establecer con claridad las obligaciones que generan y precisar las autoridades responsables de hacerlos efectivos.
Proteger nuestro derecho a defender derechos ambientales es obligación de los países y es de suma importancia. Los Estados con mayores niveles de desigualdad de género tienden a tener un menor bienestar ambiental.