Tras la crisis económica de diciembre de 1994, el entonces nuevo Gobierno Federal, encabezado por Zedillo Ponce de León, terminó comprando, a través del FOBAPROA, la deuda de los bancos privados, por 552 mil 300 millones de pesos.
El también ex gobernador de Hidalgo seguía sujeto a la prisión preventiva justificada en un segundo proceso, abierto por delitos relacionados con el caso Ayotzinapa.