Quienes están dispuestos a hacerse pedazos contraviniendo el llamado de unidad que ha hecho constantemente la Presidenta Claudia Sheinbaum, son los integrantes de Morena en Tecate, quienes a diestra y siniestra se atacan a través de páginas anónimas o declaraciones públicas.
A pesar que fue exhibido y que la Ley Federal de Austeridad Republicana lo prohíbe, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda sigue utilizando el Learjet del Poder Ejecutivo —comprado en su administración— como taxi aéreo para evitar los grandes trayectos a lo largo y ancho del Estado.
Si bien la exalcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez, y la diputada federal con licencia, c, quedaron fuera de la jugada en sus pretensiones de buscar la gubernatura con el arropo de la Cuarta Transformación, tampoco se mostraron empecinadas con la idea de disputar el cargo de elección popular, aunque fuera con otro instituto político.
Quien ahora que se inicia el proceso interno oficialista para las coordinaciones municipales, o sea, para la candidatura a las alcaldías en el 2027, ya está preparando sus fichas, es el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, el diputado Fausto Gallardo. Y así como Jorge Ramos Hernández entró a la competencia por la coordinación estatal, donde fue vencido por la morenista Julieta Ramírez Padilla, Gallardo espera propondrá a dos perfiles, dos mujeres, para buscar la nominación de la alianza oficialista a las alcaldías de Mexicali y Tijuana.
A quien restauranteros, comerciantes y vendedores diversos de Tecate ya no soportan, es a Raúl Ferreiro, el jefe de Justicia Cívica en Tecate, a quien acusan que, charoleando con su cargo, se niega a pagar los consumos que él y sus invitados hacen, hasta lograr cuentas impagables de consumo de bebidas alcohólicas, comidas y otros servicios que solicita en múltiples establecimientos de Tecate para después no pagar.
Tal parece que la separación de bienes de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda con su exesposo Carlos Torres Torres, continúa materializándose conforme pasan los meses, y hace apenas unos días —a inicios del mes de septiembre— el único bien que se le atribuía la extinta pareja, una empresa llamada Vida Orgánica S. de RL de C.V., dejó de ser un lazo entre ambos.
A dos años de que Claudia Josefina Agatón Muñiz asumió la presidencia municipal de Ensenada, postulada por Morena, aún persisten sus lazos con el Partido del Trabajo (PT), pero ahora con Jaime Bonilla Valdez a cargo. Este grupo político la encaminó al poder no sólo como alcaldesa, sino que antes lo representó en cuatro ocasiones como diputada por Baja California, y en una más fue directora de Comunicación Social del Congreso del Estado.
Los que cómodamente han navegado en los bordes de la ilegalidad son los alcaldes de La Paz y Los Cabos, Milena Quiroga y Christian Agúndez, quienes en su afán de alcanzar la coordinación estatal de Morena, o sea ser candidatos al Gobierno del Estado de Baja California Sur en el 2027, han abusado de las licencias temporales para separarse de sus cargos.
Los primeros dos que ya cobraron sus finiquitos tras salir de la administración estatal, son el exsecretario del Bienestar, Netzahualcóyotl Jáuregui, y el del Trabajo, Alejandro Arregui, los cuales no dejaron pasar mucho tiempo para solicitar el pago pendiente por sus servicios a Baja California. Y las cantidades no son nada despreciables.
En el Ayuntamiento de Tijuana que encabeza Ismael Burgueño, ya se sentían en el Centro Cívico; estaban seguros que el tijuanense ganaría la nominación morenista al Gobierno del Estado, y la disputa por la presidencia municipal aumentaba de candidatos.