Documentos oficiales mexicanos ubican a la empresa texana como proveedora de combustibles que circulaban por una red de importadores y transportistas vinculados al cártel.
La FGR atrajo la investigación del operativo en Chihuahua en el que murieron dos agentes de inteligencia estadounidenses sin acreditación ante las autoridades mexicanas.
La aclaración de la FGJCDMX llega mientras Campos enfrenta simultáneamente un citatorio de la FGR y una solicitud de juicio político impulsada por legisladores locales.
La cooperación bilateral incluyó 188 traslados de criminales a custodia estadounidense y el desmantelamiento de más de 2,300 laboratorios clandestinos.