Esta semana, Cabo San Lucas y San José del Cabo registraron precipitaciones que, según informes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) alcanzaron los 60 milímetros (mm) en tan sólo 40 minutos de lluvias que, de acuerdo con los reportes ciudadanos, provocaron corridas de arroyos entre las calles que pusieron en riesgo la vida de transeúntes.
Sin ningún reporte previo o intervención del Consejo Estatal o Municipal de Protección Civil, la tormenta cayó sobre Los Cabos mientras la población desarrollaba sus actividades con normalidad.
En este contexto, testimonios de habitantes de Cabo San Lucas recalcaron que el incremento del nivel agua y su movimiento entre las avenidas bastó para arrastrar a vehículos y personas que transitaban por las calles.
A través de vídeos se muestra el momento exacto en el que la corriente se lleva a un motociclista en Cabo San Lucas, que logró ser rescatado con la intervención de ciudadanos que se encontraban en la zona.
El ciudadano logró sujetarse de un barandal antes de que el agua lo llevará directo al mar en la marina de Cabo San Lucas.
Ante los daños materiales que las lluvias están dejando a la población, no sólo en infraestructura urbana, sino a su patrimonio como vehículos que simplemente son arrastrados por las corrientes en calles ordinarias, se han despertado críticas ante el estado de las ciudades del principal destino turístico de Baja California Sur.
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También hubo señalamientos en contra del gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, ya que al momento de la emergencia por las lluvias se encontraba en un evento del jefe de la Oficina del Ejecutivo, Omar Castro, quien presentaba su nuevo libro.
La población señala un descuido constante en materia de Protección Civil en la administración de Castro Cosío, ya que no es la primera ocasión en la que el Consejo Estatal no sesiona antes, durante o después de una contingencia.
“Es muy difícil para aquél que se molestó, obviamente la presentación estaba organizada; quién iba a imaginar que iba a llover y más tanto”, respondió el mandatario.
“Fue una lluvia inesperada, estaban dando clases los compañeros. Se quedaron atrapados en las escuelas algunos profesores por los arroyos, pero es la orografía de Los Cabos, muy complicada”, agregó.
Sobre esto, el gobernador aseguró que no hubo daños mayores tras las precipitaciones en Los Cabos y corroboró un saldo blanco, sosteniendo que el Ayuntamiento tiene la capacidad de atender con maquinaria algunas afectaciones en avenidas.
“Daños materiales, desde la mañana hablé con los compañeros. No hay ninguna lamentable vida o algo, se suspendieron las actividades para que el ayuntamiento le entré inmediatamente y si requieren apoyo, le entramos”, insistió.






