Con sombreros y una potente batería, el trío sonorense presentó “El Viejo Terruño” en Black Box, con un repertorio que combinó rock y sonidos del regional mexicano.
En un festejo a las raíces norteñas, la agrupación sonorense Nunca Jamás tomó el Black Box Tijuana para hacer retumbar su rock agropecuario como parte de su gira “El Viejo Terruño” la noche del viernes 6 de noviembre.
A las 10:45 de la noche, una cinemática ambientada en el desierto presentó a los integrantes como personajes animales. El primero en aparecer fue César Bernal, baterista, representado como un sapo; le siguió Pedro Verdez, bajista, como un coyote, y finalmente Omar Sáinz, vocalista y guitarrista.
Con el recinto a la mitad de su capacidad, los asistentes, entre ellos mujeres y hombres ensombrerados de aproximadamente 30 a 50 años, se fueron agrupando al filo del escenario entre gritos y chiflidos, mientras que los músicos cubiertos de luces amarillas, irrumpieron con “Tacones altos”.

Aprovechando la emoción de la primera canción, Sáinz saludó:
“Buenas noches, Tijuana. Bienvenidos al ‘Viejo Terruño’, donde los llevaremos por un viaje místico a través del Valle del Yaqui, de la mano de estos tres animales que ven aquí arriba. Los vamos a llevar donde nosotros siempre andamos pisteando, ¡échale, pues!”, expresó.
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Ya de lleno en su repertorio, interpretaron “Sin mañana y sin ayer” y siguieron con “Cinco noches” y “Rey ni Dios”, entre pasajes musicales que transitaron del sierreño al rock.
Con las manos en alto, los músicos animaron al público a acompañarlos con aplausos, acto que fue respondido con fuerza desde las distintas áreas del recinto.
Después, con un cambio de ritmo, llegó “No puede parar de soñar”, tema que la agrupación grabó en colaboración con DLD y que los asistentes corearon.
“¡Que se escuche Tijuana! ¿Qué se siente estar vivo?”, expresó el cantante, y de inmediato se hicieron escuchar los gritos.
Tras interpretar otros temas, los músicos llevaron la energía al límite con “Demasiado mexicano”, “Venimos del desierto” y “La que se fue”, canciones que figuran entre las más populares de su repertorio.
Para cerrar la noche, los músicos se despidieron con gran cariño del público tijuanense, entre gritos y chiflidos.
Previo a la presentación estelar, la banda tijuanense de rock Platos Rotos prendió el ambiente para los rockeros del sombrero.
Nunca Jamás continuará su recorrido por la región este sábado 7 de noviembre en A la Parrilla Fest, en las instalaciones del FEX de Mexicali.






