* 30 millones de telespectadores semanales en 1950..
* La vida vale la pena, programa estelar estadounidense
* Con más audiencia que Milton Merle y Frank Sinatra
El principio de la democracia es el reconocimiento de los derechos soberanos e inalienables del hombre como un don de Dios, la Fuente de la ley. (Fulton Sheen).
Este jueves 24 de septiembre el primer Papa norteamericano, Roberto Prevost Martínez, León XIV, beatificará al primer obispo estadounidense y auxiliar de Nueva York, Fulton John Sheen.
Se inició en la radio con The Catholic Hour, con 5 millones de oyentes semanales en los 1950, s, en esos años incursionó en televisión abierta logrando audiencias semanales de 30 millones, por lo que recibiría en 1953 un premio Emmy.
Adelantado al Concilio Vaticano II en los medios de comunicación social como prensa, radio y televisión, considerando el decreto conciliar Inter Mirifica de 1963; el obispo Sheen es ante todo un buen pensador, egresado del colegio san Viator, en la tierra de León XIV, Illinois, y doctorado en filosofía por la Universidad de Lovaina, Bélgica.
Muchos de sus libros en PDF los encuentra en Internet Archive. Y se siguen imprimiendo en inglés y español sus escritos de teología, filosofía, espiritualidad y más temas. En particular su Vida de Cristo, El primer amor del mundo y El comunismo es la lógica final de la deshumanización del hombre.
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Entre los 96 libros del obispo Fulton J. Sheen el de El Comunismo y la conciencia occidental, destaca por el tema de Nuestra Señora de Fátima y Rusia. Contemporáneo de pensadores como Karol Wojtyla (Juan Pablo II), el pensamiento del obispo neoyorkino confluye con el de filósofos rusos no marxistas como Pavel Florensky, sacrificado en Siberia por enseñar cristología en san Petesburgo; Vladimyr Soloviov, el más grande pensador ruso del siglo XX, inspirado por Dostoyevsky, tanto como el ucraniano Nicolas Berdiaev.
En México, el pensamiento y espiritualidad del beato Fulton J. Sheen, primer obispo norteamericano beatificado por el primer Pontífice nativo de Chicago (León XIV), es recordado en aquellas emisiones de la XEW Radio en la voz de Enrique Rambal en aquellas cápsulas de Vale la Pena Vivir.
En la década de los 1950.s con el venerable obispo de Chicago, surge la admirable y edificante personalidad de Ritta Antonieta Francis Rizzo La Madre Angélica, fundadora del sistema de cable más grande en el mundo (a nado libre) Eternal Word Television Network (EWTN), a la que se agrega en 1997 la Radio Católica Mundial, y la Congregación de religiosos de la Palabra Eterna, su fundación en Birmingham, Alabama.
El obispo Sheen y la hermana Angélica siguen siendo los gigantes de la Radio y Televisión, aun cuando inventara Guillermo Marconi la radio, y el jalisciense Guillermo González Camarena, la televisión a color.

A veces, la única manera en que el buen Dios puede llegar a algunos corazones es rompiéndolos. (Fulton J. Sheen) Cuantas personas fueron salvadas por las reflexiones y testimonio sacerdotal del obispo de Nueva York. Quien destaca no por sus títulos académicos, sino por la sencillez de su vida y pensamientos. Enraizado en su espiritualidad mariana; como el padre Peyton: la familia que reza unida, permanece unida. El obispo Sheen destaca por El primer amor del mundo, y sus consagraciones a la Virgen María. Sus doctorados no le impiden, le facilitan acercarse a la mariología y a la religiosidad popular y al alma del norteamericano ordinario, tanto como tener 30 millones de televidentes semanales pendientes de sus temas que ahora mismo están en YouTube y en particular sus libros escritos en inglés y español en archivos PDF por Internet archive.
Cuando un hombre ama a una mujer, debe volverse digno de ella. Cuanto mayor sea su virtud, más noble su carácter, más dedicada a la verdad, la justicia y la bondad, más deberá un hombre aspirar a ser digno de ella. La historia de la civilización podría, de hecho, escribirse en función del nivel de sus mujeres. Esto piensa Fulton Sheen, profundo y sencillo sacerdote consagrado obispo. Y recurrentes pensamientos luminosos, una y otra vez, los expresa en su abundante bibliografía. Fue un estilo de vida el suyo, ejemplar sacerdote editado en Italia, Argentina, Francia, México, España y Estados Unidos su patria.

En una comunidad católica cafetera, el obispo es tan sencillo como para aceptar que en los seminarios y casas religiosas se permita consumir café, es parte del cerebro occidental, argumentará el obispo filósofo; aunque partidario de la importancia del ayuno y la oración. El de Nueva York es un episcopus pensador como el inolvidable don Emeterio Valverde y Tellez, obispo de León, Guanajuato; o si se quiere como san Agustín, obispo de África en el siglo IV, y cuyo pensamiento sigue vigente a través de La Ciudad de Dios y Las Confesiones.
No hay cien personas en Estados Unidos que odien a la Iglesia Católica, pero hay millones que odian lo que erróneamente perciben que es la Iglesia Católica. (Sheen). Hace unos años, el Papa Francisco consideró la importancia de que en los seminarios la Ratio Studiorum, lo que se estudia pues, incluyera a pensadores -no católicos- si nobel de literatura o escritores como Vargas Llosa, Octavio Paz, Borges, y tantos otros como Papini; y no sólo los grandes como Maritain, Frosard, Dostoyevsky, acercarse a la cultura universal, como santo Tomás de Aquino con Aristóteles, Maimonides, Averroes, y el pensamiento árabe.

Con el beato Fulton J. Sheen, obispo. Los comunicadores de televisión podrían tomarlo como patrono especial. Es un ejemplo de santidad, y de profesionalismo en el hablar en vivo por la TV, ante un raiting diario en 1950, s de cinco millones de televidentes. A nado libre -no por ser católico- sino por la sencillez en comunicar los temas inclusive religiosos, a la manera de oradores como El Boca de Oro san Juan Crisóstomo, patriarca de Constantinopla en el siglo IV, o el polaco Karol Wojtyla, el Papa Juan Pablo II con su dominio de la dramaturgia, idiomas, literatura, filosofía, y empatía con los corazones de católicos y gentes de buena voluntad. Debes recordar amar a las personas y usar las cosas, en lugar de amar las cosas y usar a las personas.
Germán Orozco reside en Mexicali, B.C.





