A quien restauranteros, comerciantes y vendedores diversos de Tecate ya no soportan, es a Raúl Ferreiro, el jefe de Justicia Cívica en Tecate, a quien acusan que, charoleando con su cargo, se niega a pagar los consumos que él y sus invitados hacen, hasta lograr cuentas impagables de consumo de bebidas alcohólicas, comidas y otros servicios que solicita en múltiples establecimientos de Tecate para después no pagar. El gorrón, perdón, el jefe de Justicia Cívica, también pone por delante su amistad con el alcalde para no pagar los consumos, lo que ha llevado a los dueños de comercios en la localidad a un hartazgo total. Por lo que los comerciantes, restauranteros y vendedores de Tecate le solicitan al alcalde Román Cota que ya ponga un alto a su colaborador, pues a ellos, cuando le quieren cobrar lo que él y sus amigos han consumido, los amenaza con revisiones que culminan en sanciones administrativas. Al señor Ferreiro lo acusan además los vendedores ambulantes de ser grosero, abusivo y de imponerles generales sanciones no requeridas. Su soberbia llega a tanto, que hasta los artesanos de la comunidad lo acusan de abusos, y de utilizar la fuerza policial para desalojarlos del Miguel Hidalgo, ubicado en el centro de la ciudad. Imparable el señor Ferreiro.





