Padres y madres de familia de la estancia 525, afiliada al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se han mantenido en diversas protestas para exigir que se mantenga en operaciones esta guardería ante el riesgo de ser cerrada para el próximo ciclo.
Los inconformes detallaron que en junio se les advirtió que esta estancia, que se encuentra en la colonia Bellavista, cerraría a partir de agosto, por lo que impulsaron un cambio de guardaría para los 121 niños que reciben el servicio de cuidados infantiles.
Esto desató diversas afectaciones para las familias de los más de 120 infantes, ya que no sólo implica un asunto económico con mayores distancias para buscar resguardo para sus hijos, sino que también hay una modificación total para su cotidianidad.
A cambio, dicen, les ofrecieron un espacio en la estancia del Osito Mandarín que se encuentra en la colonia Roma, en la ciudad de La Paz, lo que puede implicar hasta una hora de traslado en el tráfico para llevar a los menores y de ahí moverse a sus centros laborales.
“Nos afecta en la cotidianidad porque quieren mandar a sus hijos donde las autoridades decidan, no donde nosotros elijamos”, expresó Janeth Acevedo, una de las madres afectadas que dio voz a la denuncia.
Recordaron que hay estancias que no coinciden con los periodos vacacionales de las familias, por lo que esto también implicaría un gasto adicional para los hogares, que tendrán que buscar guarderías privadas para acomodar sus tiempos de descanso.
Publicidad
“Se ven en la obligación a buscar otros lugares donde no saben qué trato van a recibir sus hijos, afecta en la economía, no sólo por los traslados, sino porque ahora tienen que buscar una estancia de paga”, mencionó.
De acuerdo con los padres y madres de familia, el proceso de licitación es lo que estaría dejando a sus hijos sin el servicio de la estancia 525, ya que –acusan– de la nada duplicaron la capacidad de operación del espacio para 250 menores.
Esto deja al propietario del inmueble de la estancia 525 sin oportunidad de poder participar en la licitación, ya que el lugar no cumple con esta nueva característica que demandan las autoridades.
Otro asunto que enciende la molestia es que se notificó que el servicio de esta guardería ya no continuaría un mes antes de que saliera la licitación pública.
Ante esta situación, los inconformes hicieron un exhorto a las autoridades federales encargadas de la administración de las guarderías afiliadas al ISSSTE, para que busquen una manera de que pueda seguir operando la estancia de Bellavista.





