Luego de un año de ausencia de los escenarios, Alejandra Guzmán volvió a Tijuana con su gira “Los que Nos Quedamos Tour” con un gran concierto la noche del 1 de agosto en el Audiorama El Trompo.
Antes más de 4 mil personas, la “Reina del Rock”, que presentó una versión remasterizada manteniendo su esencia ofreció una noche vibrante y llena de energía a todos sus fans, dando un repaso a su extenso repertorio musical que está plagado de éxitos, los cuales ha cosechado a lo largo de casi 4 décadas de carrera artística.
El reloj marcaba 10:15 de la noche cuando la rockera sorprendió al público apareciendo en el escenario en un auto convertible acompañada por sus coristas y bailarines, además de sus músicos.
“Mírala, míralo”, fue el tema con el que abrió el show, el cual fue apenas el segundo de esta gira, tras pasar un año alejada de los escenarios al someterse a una cirugía en la columna vertebral y a un tratamiento contra la osteoporosis que padece desde hace años.
“Estoy muy contenta de aparecer aquí moviendo mi cuerpecito lleno de titanio, que ya lo probe y si funciona”, mencionó entre risas la cantante.
“Que gusto verlos, aquí en México, chingado, bueno Tijuana”, agregó al dar la bienvenida a sus fans.
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El set list de la “Guzman”, que fue extenso incluyó temas como “Más buena”, “No sé vale llorar”, “Día de suerte”, “Volverte amar” y “Ven”.
Además de los clásicos como “Mala hierba”, “Toda la mitad”, “Llama por favor”, “Loca” y “Hey güera”, que fueron de los más bailados y cantados por su público.
Sin dejar a un lado el dueto que hace con Franco de Vita al interpretar “Tan solo tu”.

La “Reina del Rock” aprovechó la ocasión para presentar parte de su nuevo discográfico como la canción, “Viernes violentos”.
El momento nostálgico de la noche llegó cuando la “Guzman” recordó a su madre, Silvia Pinal, que falleciera en el 2024 con el tema “Los Que Nos Quedamos”, mientras se proyectaba en las pantallas un vídeo emotivo que recopila momentos familiares entre la cantante y su progenitora.
Asimismo, le brindo también un homenaje a su padre, Enrique Guzman con un popurrí de rock and roll con los clásicos de “El rock de la cárcel”, “Agujetas de color de rosa” y “La plaga” que encendieron al público que no dudo en dejar su asiento para bailar.
Luego de dos horas, donde la artista incluyó 5 cambios de vestuarios, el recuento musical de Alejandra Guzman concluiría con sus éxitos como “Verano peligroso”, “Hacer el amor con otro”, “Reina de corazones” y “Eternamente bella”.
“Gracias a todos por esta noche espectacular. Gracias Tijuana”, dijo a los presentes la cantante para luego abandonar el escenario entre gritos y aplausos.





