La mañana del 24 de junio, Israel Leonel Trigueros Muñoz, el Isra o el Moreno, inició una guerra contra la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California, luego que durante un enfrentamiento en el que participaron agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el Valle de Mexicali, abatieran a Mauricio Alarcón Fiscal, conocido como el Compadre o el Compa Wicho, cuñado del Isra y miembro de Los Rusos.
(Inocente en tanto no se determine su responsabilidad mediante la sentencia de un juez, según el artículo 13 del CNPP).
El Compa Wicho protagonizó una intensa persecución que se extendió desde la colonia Carranza en el Valle de Mexicali, hasta el kilómetro 57 en los alrededores del entronque El Doctor, camino que dirige hacia el Golfo de Santa Clara, Sonora. El enfrentamiento fue trepidante, pues se dio en una persecución con intercambio de balas, choques y amagues de volcaduras, además de un disparo de militares que atinó en el tobillo del director de Inteligencia, Aarón Amézquita, cuando este participaba en el operativo.
El Compadre, quien tripulaba un pickup Dodge Ram 2500, color guinda, motor Hemi, perdió el control tras recibir impactos de bala por parte de Sedena y FESC, muriendo en el lugar.
Como respuesta criminal, una de tal magnitud que no se tiene un registro similar en épocas recientes en Mexicali, los sicarios del grupo delictivo de Los Rusos atacaron a dos agentes de la FESC durante las noches del viernes 26 y sábado 27 de junio; la agresión no fue durante un enfrentamiento, sino en la tranquilidad de sus casas o las comunidades donde residen, donde ellos se sentían seguros y estaban en compañía de sus familias.
Rubén López Orduño, un joven agente de apenas 27 años de edad y Manuel Enrique Guerrero Sánchez, de 32 (este último con nueve años en la corporación), fueron emboscados por sicarios fuertemente armados mientras se acompañaban de sus parejas sentimentales. Poco pudieron hacer para defenderse debido al brutal ataque perpetrado con armas de uso exclusivo del Ejército, a corta distancia.
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La principal línea de investigación de ambos crímenes es la venganza del Isra en contra de la FESC, por el abatimiento del Compadre, quien además de ser un operador director de Jesús Alexander Sánchez Félix, alias el Ruso, líder de la estructura criminal; es cuñado de Trigueros Muñoz, al estar emparentado con Raquel Adeialda Alarcón Fiscal, hija de Eduardo Alarcón Guillén, alias el Colorado (todos inocentes en tanto no se determine su situación legal mediante la sentencia de un juez, según el artículo 13 del CNPP), un longevo operador de Ismael “Mayo” Zambada, hoy preso en una cárcel en Estados Unidos.

LOS ATAQUES
El asesinato de Rubén López Orduño, de 27 años, y de su esposa Anallely Anaya, de 26 años, fue brutal.
La tarde-noche del 26 de junio, el agente del área de Inteligencia de la FESC regaba las plantas de su casa localizada sobre la calle Eucalipto en la colonia Zaragoza, ubicada en la periferia de la Zona Poniente de Mexicali, una región con niveles de marginalidad evidentes.
Rubén tenía una manguera en sus manos y su esposa se ubicaba en la puerta de la casa acompañada de su hijo, cuando arribaron dos vehículos sedán, un Honda Civic color negro, modelo reciente; y un Volkswagen Jetta color blanco, los cuales detuvieron su andar frente a la vivienda.
Los criminales, vestidos de negro, con el rostro tapado y portando equipo táctico, salieron de los vehículos y descargaron la totalidad de sus cargadores en contra de Rubén y Anallely. A pesar de que ambos cayeron muertos casi inmediatamente, los matones continuaron descargando metralla hacia los cuerpos inmóviles y hacia el mismo domicilio, para luego escapar y abandonar los automóviles en dos puntos diferentes.
Uno de los hijos de la pareja se refugió detrás de la casa y al percibir el silencio de los rifles, se acercó hacia el frente observando a sus padres tendidos en el patio frontal de la vivienda.
Ocho individuos se cuentan en las cámaras de vigilancia que captaron el momento del doble asesinato, de los cuales al menos cinco descargaron sus armas.
Apenas 24 horas después, a 61 kilómetros del ataque perpetrado contra Rubén y su esposa, otro atentado terminó con la vida de un agente de la misma corporación, el cual también participó en el operativo contra el Compadre.
Manuel Enrique Guerrero Sánchez y su pareja sentimental Martha Icela, residentes del Ejido Benito Juárez, en el Valle de Mexicali, llegó a bordo de su vehículo Honda Civic color negro, a la taquería Los Poblanos, ubicada en la entrada de la comunidad de Tecolotes, cuando los tripulantes de un pick up, color guinda, se le emparejaron.
No hubo discreción, tres sujetos fuertemente armados lo observaron y dudaron si se trataba de su objetivo. Se miran entre ellos para intentar convencerse y al confirmar su identidad, abrieron fuego en su contra. Esos segundos le dieron la oportunidad a Manuel Enrique de regresar a su automóvil para tomar un arma de fuego que resguardaba en el vehículo, pero sólo la accionó en una ocasión; murió víctima de los rifles de asalto de los sicarios.

En ambos casos, los criminales lograron escapar del lugar sin dejar rastro. En los dos incidentes los matones usaron equipo táctico, con chalecos reflejantes (similares a que usan en la construcción) y armas de uso exclusivo del Ejército.
Fuentes de inteligencia sugieren que debido a la formación de los criminales al momento de atacar y el método en que embocaron a las víctimas, es muy probable que hubieran participado agentes policíacos. Esto sin mencionar que sospechan de contubernio de policías como informantes del crimen para identificar las residencias de ambos policías.
Tras el primer ataque, la mayoría de los agentes que participaron en el operativo fueron puestos bajo resguardo en un sitio desconocido, pero algunos de ellos se negaron a recibir protección.
LA GUERRA ANUNCIADA
En estas condiciones, el principal sospechoso de ambos ataques, para la Fuerza Estatal, es Israel Leonel Trigueros Muñoz, alias el Isra, considerado el operador más fuerte del Ruso en el Valle de Mexicali, y quien habría respondido de forma violenta al abatimiento de su cuñado, el Compadre o el Compa Wicho.
Integrantes de las Mesas de Seguridad para la Construcción de la Paz, confirmaron a ZETA que lo más probable es que este ataque haya sido aprobado por todos los líderes del grupo criminal de Los Rusos, desde Cipriano Alfonso Peralta Cázares, alias el P1, Carlos Alberto Villamán Luna, alias el 6-1 o el Obama; hasta el mismo Ruso.
Esto con el objetivo de tener el aval para un ataque que prácticamente rompe relaciones o posibles conexiones entre criminales con representantes de la autoridad, pues ante un ataque directo, el gobierno -al menos en teoría- está obligado a responder. Tras el atentado, autoridades de DEA y HSI de los Estados Unidos ofrecieron apoyo para ayudar a identificar y localizar a los criminales.
Con los primeros informes de inteligencia y trabajo territorial, además de la detención de 12 individuos durante operativos en el Valle de Mexicali, se logró identificar a los primeros sospechosos del crimen.
Autoridades reconocen que en el segundo ataque pudieron participar Diego Rentería Caro, alias la Wina; un hombre conocido como el 4-4 y otros dos apodados el Caro y el Serpiente. También se analiza la posibilidad de que hayan participado policías en los atentados.
Desde el domingo 28 de junio, autoridades estatales y federales han montado operativos en el valle de Mexicali en busca de criminales vinculados a Los Rusos. Han cateado casas, detenido individuos en posesión de armas y droga.
Uno de ellos, quizás el más importante, es la captura de un agente de la Policía Municipal de nombre Julio Ezequiel Ledezma Alvarado, de 28 años de edad (inocente en tanto no se determine su responsabilidad mediante la sentencia de un juez, según el artículo 13 del CNPP), conocido como el Diablo o el Lucifer, quien iba acompañado de dos jóvenes y una mujer, cuando circulaba a bordo de un vehículo Toyota Corolla, modelo 2014, sobre la vialidad que conecta con Tecolotes, es decir, muy cerca de donde se perpetró el segundo asesinato.
El agente asignado a las tareas de vigilancia en el Ejido Nuevo León, venía de un centro nocturno de Los Algodones, cuando fue intervenido por la autoridad, encontrándole 30 dosis de droga.
Lo relevante no es la droga, sino que información recabada del hoy imputado lo relaciona con el grupo delictivo de Los Rusos, específicamente en operaciones registradas en el Valle de Mexicali, por lo que se investiga si pudiera haber una relación entre el agente detenido fuera de servicio y alguno de los dos casos.

LOS CHOQUES DEL ISRA CON LA FESC
En semanas recientes, elementos de la FESC, acompañados de un grupo especial de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) conocida como los “Harfuch”, han asestado fuertes golpes a operadores del Isra, entre los que destaca el decomiso de dos avionetas que operaban -presuntamente- para el trasiego de droga en grandes cantidades desde Colombia.
Además de ello se capturó -y fue liberado- a Darwin Ferney Cárdenas Rodríguez, de 35 años de edad, conocido como el Comandante Zarko, quien al momento de su captura llevaba consigo credenciales de la Policía Nacional de Colombia. Su detención arrojó datos para los aseguramientos de las avionetas, por lo que, en pocas semanas, se logró desarticular a una célula y golpear su infraestructura, pues además le confiscaron bienes.
Además de ello, policías estatales ya habían intentado capturarlo en al menos dos ocasiones, pero habría logrado escapar hacia San Luis Río Colorado, Sonora, a través de las brechas de la zona.
También le habían reventado dos domicilios ubicados en el fraccionamiento Villanova, de Mexicali a nombre de quien informes de inteligencia identifican como su pareja sentimental, Raquel Adelaida Alarcón Fiscal, hija de Eduardo Alarcón Guillén, alias el Colorado.
Entre sus principales operadores, de los cuales algunos ya fueron capturados y liberados se encuentra su número 2, Sebastián Torres Maciel, alias el Pay; Leonel Angulo Serrano, Tomas Enrique Almanza Cassiani, Gerardo Mosqueda Ramírez, Gerardo Enrique Saucedo Iñiguez, Héctor Alejandro Sánchez Balcazar y Jesús Rodríguez Rodríguez, alias el Piña.
No es la primera vez que sicarios del Isra atacan a elementos de la FESC, pues en agosto del 2024, en los alrededores del kilómetro 57 en el Valle de Mexicali, elementos de la FESC fueron emboscados por un grupo de criminales que detonó más de 300 disparos en su contra. Los agentes mantenían vigilancia por zonas agrestes cuando fueron atacados.
Quien sufrió los impactos de bala fue el entonces director de Inteligencia, Agustín Jaime Brambila, el cual fue trasladado a un hospital para salvar su vida.
Como consecuencia, elementos de la FESC montaron un operativo férreo en varias partes del Valle de Mexicali y reventaron varias viviendas.
Autoridades identificaron que sicarios del Isra obtuvieron información y fotografías de varios agentes de la FESC que operan en Mexicali, con la intención de asesinarlos.
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