Lo que debía ser un festejo escolar terminó en un tenso altercado civil y el despliegue de la fuerza pública en las inmediaciones de un preescolar, ubicado en la colonia Madero. La graduación celebrada el pasado 7 de julio se vio alterada cuando agentes de la Policía Municipal irrumpieron en el plantel para dar cumplimiento a un mandato judicial que suspende el régimen de convivencia compartida de Alejandra Gaxiola con sus hijos, procreados junto al boxeador tijuanense Jaime Munguía.
El incidente quedó registrado en fragmentos de vídeo difundidos en redes sociales, donde se observa a Gaxiola reclamar a los uniformados por bloquearle el acceso. Según videos que circulan en redes sociales, testigos dijeron que al lugar arribó el defensor legal del pugilista, Hernán Baruch, seguido por el ingreso de los oficiales, cuya intervención fue supuestamente agresiva. Los testimonios iniciales apuntaron en un principio a un presunto uso indebido de la corporación.
No obstante, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM), emitió un comunicado explicando que el personal directivo del colegio reportó un mandamiento judicial vigente que suspendía el régimen de convivencia compartida en afectación a la madre, razón por la cual se le impidió el acceso.
Según la SSPCM, los oficiales actuaron en pro del interés superior de los menores y, al no exhibir Gaxiola un documento físico que revocara dicha restricción, “la mujer optó por retirarse voluntariamente del lugar”.
La Síndico Procuradora, Teresita de Jesús Balderas Beltrán, anunció el inicio de una investigación oficiosa para revisar minuciosamente que el operativo en el recinto escolar se haya ejecutado con perspectiva de género, estricto apego a la ley y bajo los protocolos establecidos, advirtiendo que de detectarse irregularidades o abusos se aplicarán las sanciones administrativas correspondientes con total imparcialidad.
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Las versiones
A través de sus redes sociales, Alejandra Gaxiola compartió: “El duelo por hijos vivos es una de las experiencias más crueles y antinaturales que puede vivir una madre”, denunciando ser víctima de alienación parental y violencia vicaria mediante “una narrativa falsa”. Sin embargo, en una historia posterior matizó su postura con un llamado a la prudencia: “En este momento prefiero manejar las cosas con respeto y tranquilidad. No se trata de señalar culpables, sino de encontrar la mejor manera de seguir adelante. Lo más importante para mí son mis hijos”.
Por su parte, Hernán Baruch, defensor de Munguía, desmintió las versiones de abuso policial, calificando el actuar de la autoridad como objetivo y tranquilo. Reveló que la suspensión de custodia y las órdenes de protección derivan de supuestas denuncias penales en contra de Gaxiola por presunta violencia familiar en agravio de los menores, quienes se consideran en situación de riesgo. “Invito a Alejandra a que lejos de utilizar la presión mediática y distorsionar la realidad jurídica, platique con sus abogados e impugne por las vías legales correspondientes”, reviró el litigante.
A su vez, el campeón mundial minimizó la tormenta mediática en sus redes con un tono desinteresado: “Aquí leyendo los cuentos que inventan en redes sociales con un buen cafecito… sigan dándole vuelo a la imaginación, que yo tengo entrenamiento”.
ZETA buscó una declaración formal tanto de parte de Jaime Munguía como de Alejandra Gaxiola sobre los hechos, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.





