— Querida, de hoy en adelante te llamaré Eva.
— ¿Por qué?
— Porque eres mi primera mujer.
— Bueno, entonces yo te llamaré Peugeot.
—¿Por qué?
— Porque eres el 406.
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Autor: Un tal Adán.
Confusión
Están tres hombres y una mujer en la entrada del cielo y empieza San Pedro a preguntar:
— Bueno, ¿usted qué hace aquí?
— Yo entré en mi casa, vi a mi mujer en la cama, fui a la cocina, vi la ventana abierta y vi como un tipo corría por la calle poniéndose los pantalones, así que le aventé el refrigerador y lo maté, luego maté a mi esposa y por los remordimientos me suicidé.
— Bueno… Usted, señora, ¿cómo llegó aquí?
— Mire usted, yo estaba en la cama con mi amante cuando oímos la puerta, entonces él huyó, apareció mi marido y me mató.
— Bien, bien, ¿y usted, señor?
— Bueno, yo salía corriendo de mi casa porque se me hacía tarde para llegar al trabajo y mientras me iba vistiendo sentí un golpe y…
— Entonces usted, el último, ¿quién es?
— Yo soy el que estaba en el refri.
Autor: Otro que estaba en el patio y vivió para contarlo.
Reunión de amigos
Un grupo de amigos cuarentones se encuentran para elegir el sitio donde van a cenar todos juntos.
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque las meseras son guapas, llevan minifalda y escotes generosos.
Diez años después, los mismos amigos, ya cincuentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar.
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el menú es muy bueno y hay una magnífica carta de vinos.
Diez años después, los mismos amigos, ya sesentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar.
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque es un sitio tranquilo, sin ruidos y tiene salón para no fumadores.
Diez años después, los mismos amigos, ya setentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar.
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el restaurante tiene acceso para minusválidos e incluso hay elevador.
Diez años después, los mismos amigos, ya octogenarios, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar.
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, y todos coinciden en que es una gran idea porque nunca han cenado allí.
Autor: un nonagenario.
Vaya examen de inglés
—¿Cómo se dice puerta en inglés?
— Door.
— ¿Y el que las vende?
— Vende-door.
— ¿Y el que las compra?
— Compra-door.
— ¿Y el que le abrió la puerta al crimen organizado para establecer un narcoestado?
— Obra-door.
Autor: Fuente anónima.
Nombre polémico
Esto pasó en un bautizo:
— ¿Qué nombre le darán a la criatura?
— ¿Cómo?
— ¿Cuál será el nombre del niño?
— Ah, pues se llamará TIGRE 5….
— No, no, de ninguna manera, ese nombre no será…
— ¿Cómo que no, padre? Si al Papa le dicen LEON XIV, el niño se llamará TIGRE 5.
Autor: Un ateo.
Confesión
— ¿Qué puedo hacer con mis pecados, señor cura?
— Ora…
— Las tres y cuarto, ¿pero qué puedo hacer con mis pecados?
Autor: Ni cómo ayudarlo.
Frente al espejo
Hoy me levanté, me miré al espejo en ropa interior y descubrí que tengo un cuerpo porno. Sensualmente porno y espectacularmente porno y hallé la razón.
PORNO hacer ejercicio.
PORNO cuidarme en las comidas.
PORNO dejar de comer chocolates.
PORNO dejar la cervecita.
PORNO hacer nada.
Autor: Anónimo de esta Redacción.
La novia
— Oye, ¿tú conoces a la novia de Paco?
— Sí, es mona.
— Ya… ¿y cómo es?
— Pues bajita, encorvada y peluda.
— ¡Wow! ¿Y dices que es mona?
— Sí, tipo chimpancé.
Autor: Una novia molesta, muy molesta.
Falta de seriedad
¡Riiing!
— ¿Alo?
— ¿Alí?
— Oiga, que hablo en serio.
— Y yo en sirio.
Autor: Anónimo de Telnor.





