El cuarto largometraje del tijuanense, David Pablos, “En El Camino”, llega con una mirada de autor al cine mexicano, desmantelando el machismo desde el deseo queer en las carreteras de Juárez.
Filmada durante 2024 y producida por Diego Luna, la cinta sigue a Muñeco, un trailero con esposa e hijos, quien le da “un aventón” a Veneno, un joven sin rumbo que se dedica al trabajo sexual.
La trama se envuelve en violencia, drogas y, poco a poco, en un vínculo más estrecho entre ambos. La historia resulta envolvente y orgánica al momento de desarrollar la relación entre Muñeco, interpretado por Osvaldo Sánchez, y Veneno, interpretado por Víctor Miguel Prieto.
El guion resulta convincente al utilizar jergas, groserías y aprovechar el acento norteño de ambos actores.
La fotografía de Ximena Amann expresa esos aires de perdición y desgaste con tomas amplias y contemplativas, llenas de color.
Las escenas de desnudos resultan llamativas. En una cinematografía donde históricamente el cuerpo femenino ha sido expuesto con mayor frecuencia, Pablos coloca el cuerpo masculino en el centro de la mirada, incluyendo desnudos frontales y una erección en pantalla.
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Una trama agridulce que tiene de dónde sostenerse por sus múltiples temas, pero decide avanzar sobre la visibilización homosexual.
La cinta llega a cines comerciales este fin de semana después de presentarse en festivales internaciones donde recibió el galardón Queer Lion en el Festival Internacional de Venecia.







