“Mistura”, melodrama gastronómico protagonizado por Bárbara Mori y dirigido por Ricardo de Montreuil, se prepara para llegar a salas de Estados Unidos el próximo 23 de abril, tras un recorrido de dos años por festivales de cine.
Filmado íntegramente en Lima en alrededor de cuatro semanas, el largometraje sigue a Norma (Mori), quien, tras el abandono de su esposo, encuentra refugio tanto en la gastronomía tradicional peruana como en las personas que la rodean.
“Quería una historia que probara que la diversidad de un pueblo nos hace más fuerte; creí que esta película era la metáfora perfecta para mostrar que esa tesis era real”, señaló Montreuil.
Con una duración de 100 minutos, la cinta aborda temas como la desigualdad social y la discriminación racial en la década de los sesenta. “Los temas son muy sensibles, pero queríamos tratarlos de una forma que no resultara negativa, sino celebratoria: mostrar nuestra diversidad sin caer en el lado más oscuro, pero al mismo tiempo hacer un comentario sobre una realidad que sigue existiendo”, añadió.
La protagonista, una mujer de clase alta, funciona como eje de entrada a una realidad que le es ajena, lo que plantea una mirada mediada sobre las tensiones sociales que la película intenta retratar. En ese sentido, la colaboración entre Mori y De Montreuil no es nueva. Ambos trabajaron previamente en la ópera prima del cineasta, “La mujer de mi hermano” (2005), hace más de dos décadas.
“La primera persona a la que llamé fue a Bárbara, porque ya me es fiel; cuando asume un reto lo ejecuta a la perfección. El acento es muy complejo y trabajó varios meses en ello”, expresó el director.
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Aunque se trata de una ficción, el director precisó que la historia se inspira en la trayectoria de Gastón Acurio, referente de la gastronomía con una red de restaurantes en todo Perú.
“En los años 80 (Gaston) se fue a Francia a formarse en gastronomía y regresó a Perú con una propuesta influida por la cocina francesa. Abrió un restaurante que, al inicio, no tuvo éxito. Fue hasta que decidió apostar por la cocina peruana cuando todo cambió’’.
Con ese trasfondo de reinvención y arraigo cultural, la película busca llegar a audiencias más allá de sus fronteras. Sin embargo, en México aún se encuentra en negociación para su distribución en algunas de las seis mil 800 salas de cine del país.







