Por tercera ocasión en su carrera, el árbitro mexicano César Arturo Ramos fue elegido para participar en la Copa del Mundo del 2026, que se disputará a partir del mes de junio en México, Estados Unidos y Canadá.
Para esta justa mundialista, la Federación Internacional de Futbol Asociación designó un total de 52 árbitros de diferentes países para silbar en los 104 partidos Luego de Rusia 2018 y cuatro años después en Qatar, sería la tercera aparición de Ramos, nativo de Culiacán, Sinaloa, pero avecindado en Tijuana desde hace varios años,
“Afortunado, la verdad muy contenta por la oportunidad que me brinda FIFA, así como la confianza de Concacaf y de nuestra Federación. Han sido años de trabajo y esfuerzo; ya tenemos la designación ahora lo que viene es prepararnos en lo físico y mental para llegar lo mejor que se pueda a la justa mundialista”, comentó el árbitro mexicano.
Sobre las expectativas de alcanzar la final, Ramos dejó en claro que el solo hecho de haber sido convocado para estar presente en la Copa del Mundo, avala su gran trabajo como árbitro.
“Imagínate, son 104 partidos y es un privilegio; con el solo hecho de ir, cuánta gente diría: ‘Yo voy gratis’. En mi caso se nos está dando la oportunidad de nuevo y la vamos a aprovechar. El estar en un Mundial es espectacular, lo que venga es un halago”, dijo.
Y agregó:
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“El arbitraje mexicano es requerido en todo el mundo: copas mundiales, juegos olímpicos, mundiales juveniles, ligas y en torneos, porque se ha hecho un buen trabajo y la muestra es esto. En Rusia fueron tres mexicanos, a Qatar fueron cinco y ahora vamos siete mexicanos al Mundial”.
— ¿Qué se necesita para que surjan más árbitros como César Ramos en nuestro país?
“Lo primero es querer mucho la actividad y enamorarte de la profesión. Lo segundo es invertirle el tiempo y esfuerzo, porque nada es gratis; hay que pararse temprano todos los días a entrenar, agarrar un avión para ir a un curso a capacitarte, estudiar los idiomas y las tácticas de juego, es decir, todo lo que conlleva una preparación integral para un partido. Ojalá que una nueva generación salga pronto”, apuntó.
En cuanto a la llegada de la tecnología en el arbitraje, como lo es el VAR (Video Assistant Referee), sistema tecnológico de apoyo arbitral, César Arturo reconoció:
“Es complicado porque el juego cada vez es más rápido, los jugadores son más fuertes y ágiles: antes veías una conmoción cada seis meses y ahora la ves cada partido, entonces el arbitraje depende de la vista, y la tecnología ha ayudado porque el juego es más rápido; eso es lo que ha cambiado”.
Por último, Ramos enfatizó que hay que apoyar a los árbitros jóvenes para que puedan surgir nuevos valores en el arbitraje mexicano.
“Hacemos el esfuerzo de que las nuevas generaciones también tenga recursos, aconsejándolos y llevándolos de la mano”, concluyó el experimentado silbante.





