Autoridades estatales de Guanajuato hallaron al menos 20 cuerpos en cuatro puntos distintos del municipio de Cortazar, incluyendo fosas clandestinas y un horno utilizado para la disposición de restos humanos, ubicados en las comunidades de Valencia de Fuentes y El Sauz, según informaron fuentes locales y reportes de la Fiscalía estatal.
El desglose de los hallazgos indica que en uno de los predios fueron localizados ocho cuerpos; en un segundo predio, uno; en una zona serrana, cinco; y en un cuarto sitio, seis cuerpos más. La operación criminal en la zona apunta a un esquema sistemático de inhumación y posible incineración, según anticiparon las autoridades.
En materia forense, la Fiscalía reportó que 14 de las 20 víctimas ya fueron identificadas mediante pruebas genéticas, odontológicas, antropológicas y huellas dactilares, mientras continúan los trabajos para determinar la identidad de los seis restantes. Las labores de localización fueron impulsadas por colectivos de búsqueda que trabajaron en coordinación con autoridades ministeriales.
El contexto de violencia en el estado es persistente. Según datos del Gobierno estatal, en 2025 se registraron 4 mil 339 reportes de personas desaparecidas, una reducción marginal respecto a los 4 mil 428 casos del año anterior, conforme a cifras de la Comisión Estatal de Búsqueda.
El municipio de Cortazar se ubica en una de las zonas más afectadas por el enfrentamiento entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), conflicto originado por el control del robo de combustible, la extorsión y el dominio de corredores logísticos en el Bajío, principalmente destinados al transporte de carga.
El CSRL surgió en la zona de Santa Rosa de Lima con base territorial y control local, mientras que el CJNG irrumpió en la región con una estrategia de expansión nacional, buscando desplazar a grupos regionales mediante violencia directa y presencia armada. El choque entre ambas organizaciones convirtió a municipios como Celaya, Villagrán, Salamanca, Irapuato y Cortazar en focos de violencia recurrente, con ejecuciones, hallazgos de fosas clandestinas y disputas por colonias y comunidades rurales.







