
La ex síndica procuradora de Tijuana, María del Carmen Espinoza, es una de las figuras de la Cuarta Transformación que migraron de Morena al PT, una vez que el exgobernador Jaime Bonilla abandonó el partido oficial y asumió el liderazgo de los petistas en Baja California.
Previo a que Morena se erigiera como partido en el poder a nivel estatal, Espinoza estuvo a cargo del área de Comunicación Social de esa fuerza política.
En razón de su trayectoria política, la exservidora pública ha llegado a definirse como impulsora de la alternancia en Baja California. “Nosotros que luchamos realmente por este proyecto nos comprometimos de manera muy seria”, manifestó en entrevista con ZOOM POLÍTICO.
A decir Espinoza en el período de mandato en curso, figuran servidores carentes de méritos para desempeñarse en el cargo que ocupan. Habló en específico de funcionarios de la administración encabezada por la sucesora de Jaime Bonilla, Marina del Pilar Ávila Olemda.
“Aquí pareciera que al que se porta mal pues lo premian. Le dan un mejor puesto”, observó.
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“Yo creo que Baja California sí requiere realmente de una limpia política interna”, acentuó.
Se refirió a la directora de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, Mónica Vega Aguirre, quien fue regidora durante el XXIII Ayuntamiento.
“A ella la auditamos y realmente es una persona que nunca entregó un apoyo”, aseveró.
Aludió a la subsecretaria de Derechos Humanos, Melba Adriana Olvera, en cuyo caso encabezó la Secretaría de Bienestar, durante la consabida administración municipal.
“Ella también tuvo ahí un faltante de más de un millón de pesos”, aseguró.
La directora de la CESPT sostuvo vía telefónica que, en el curso de una investigación de la Sindicatura, una ciudadana desatendió a una llamada realizada a efecto de que confirmara que (Vega) le había otorgado un apoyo social. “No contestó el teléfono y ella (Espinoza) eso ya lo acreditaba como un faltante”, mencionó.
Dijo contar con “cada una de las comprobaciones” del “uso de gasto social” que hizo en su calidad de regidora.
Señaló que Espinoza fue “incapaz” de darle seguimiento a una serie de denuncias que interpuso sobre irregularidades en las que habrían incurrido funcionarios de la administración anterior, encabezada por Juan Manuel Gastélum.
La subsecretaria de Derechos Humanos igualmente negó haber cometido alguna falta a su paso por el XXIII Ayuntamiento. “Es falso que haya tenido faltantes o algún problema”, afirmó a pregunta expresa.
Espinoza insistió en que el proyecto impulsado por los gobiernos de la denominada Cuarta Transformación debe prescindir de funcionarios con supuestas faltas en su haber. “Tiene que tener a los elementos correctos para que camine”, concluyó.







