En los últimos días, se ha comentado, discutido, investigado y cuestionado todo lo relacionado con la reciente invitación del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en sus redes sociales, en un nuevo resquicio de salida del falso retiro en el que ha permanecido desde que entregó el poder en octubre de 2024, invitó a sus simpatizantes a donar dinero a una asociación civil denominada Humanidad con América Latina. En palabras de AMLO, la asociación fue “abierta por ciudadanos, escritores y periodistas para comprar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina, y ayudar al pueblo cubano”. Adjuntó el número de cuenta y el banco al cual hacer el depósito.
Este acto de divulgación para una causa noble podría haber sido una muestra más de la conocida solidaridad mexicana hacia los pueblos marginados, sin tintes político-ideológico-partidistas, de no ser por los patéticos zalameros que alardearon en redes sociales sus transferencias bancarias hacia la mencionada organización. Diputados, funcionarios, servidores públicos de gobiernos locales, políticos/empresarios y aspirantes a una candidatura para la próxima elección, al son de demostrar su apoyo… pero no al pueblo cubano, sino a la cuatroté, presumieron con bombo y platillo su patriótica aportación. Aún más patético el mensaje polarizante de muchos de estos personajes, quienes señalaban de vendepatrias al que siquiera se atreviera a cuestionar. Nunca faltaron los aduladores de dictadores bananeros que aprovecharon para escupir sus ínfulas de resistencia latinoamericana.
Además, la información que ha salido a la luz respecto a la misma asociación da para pensar. Resulta que Humanidad con América Latina fue constituida recién en febrero del presente año y apenas obtuvo su registro como donataria ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el 9 de marzo (RFC: HAL260217NZ8). Esto último es particularmente llamativo, porque usualmente a muchas asociaciones creadas para la asistencia social, se les autoriza ser donatarias después de meses o hasta más de un año. No importa que estas AC’s tengan más antigüedad; el trámite toma tiempo.
Uno podría pensar que por más cuestionable que resulta esta acción, derivado de la evidente apología de la cuatroté hacia la dictadura castrista que se ha beneficiado a raudales del -eso sí- empobrecido pueblo cubano, al menos habría certeza de que ese recurso llegará hacia las organizaciones humanitarias asentadas en la isla o algo así. Pero resulta que AMLO y el partido oficial tienen explicaciones que dar por un caso anterior donde solicitaron apoyo para una noble causa, pero que no se sabe si realmente se cumplió.
En septiembre de 2017, pocos días del devastador terremoto de 7.1 grados que cimbró al centro del país y provocó centenares de fallecimientos y cuantiosos daños materiales, el entonces presidente de Morena presentó el Fideicomiso 73803 “Por los demás”, administrado por Banca Afirme, donde expresamente “canalizarán recursos de Morena para los afectados por los mismos”. Esporádicamente, AMLO reportaba en sus redes sociales los montos recaudados y destinados para cada entidad donde hubiera afectaciones.
Sin embargo, el Consejo General del INE al tiempo detectó que lo recaudado se utilizó en un magno operativo de delito electoral conocido como “carrusel”. El Fideicomiso fue fachada para financiar campañas y el recurso obviamente no fue reportado al Instituto. A pesar de que se le había fincado una multa de 197 millones de pesos, el partido oficial impugnó la resolución… no porque tenían elementos para probar que el recurso se utilizó lícitamente y para el propósito anunciado, sino porque según la ley electoral, el Instituto no estaba facultado para determinar responsabilidades por delitos electorales. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le dio la razón y Morena se libró de la sanción.
Publicidad
Con ese antecedente, no debería ser sorpresa la desconfianza que pueda generar el hecho de que el hoy exmandatario vuelva a recurrir a las redes sociales para pedir apoyo a una nueva causa humanitaria. Pero en Morena, la zalamería impera sobre la autocrítica. En Morena, el delito electoral impera sobre la ley por la que protestaron cumplir.
Atentamente,
José Albis Hernández
Mexicali, BC
Correo: [email protected]







