El juicio por abuso sexual agravado que enfrenta el morenista Erik “Terrible” Morales en Tijuana podría retrasarse más de lo programado, ya que su equipo legal apelará la vinculación a proceso determinada por la juez Griselda Rábago Lara, lo que podría diferir la audiencia intermedia que está agendada para finales de julio de 2026.
La reprogramación de las audiencias es la estrategia de defensa que sigue el ex funcionario municipal de Morena, Erik Morales, ya que lo hicieron en cuatro ocasiones desde diciembre de 2025, argumentando la falta de conocimiento del caso y falta de testigos sobre el abuso sexual registrado el 4 de julio de 2025 del que es acusado el exboxeador.
“Vamos a presentar el recurso de apelación y confiamos en que, en el tribunal del Estado, los magistrados vean las cosas de manera diferente con una óptica más imparcial. Tanto la víctima como el imputado tienen derechos y las dos partes tienen derechos, y ningún derecho puede ser mayor que el otro, aun cuando sea mujer; el resolver con perspectiva de género no necesariamente implica”, respondió Elías Flores Bellegos, abogado defensor de Erik “Terrible” Morales.
El abogado Flores pide “piso parejo”, sin considerar el desproporcionado poder social y político de ambos involucrados en el caso de abuso sexual, ya que la víctima es una joven veinteañera, recién titulada de licenciatura, y ser subordinada del Terrible fue su primer empleo. El denunciado es un boxeador que entre 1993 y 2012 acumuló un patrimonio de 15 millones de dólares y hasta 200 mil dólares en contratos anuales por sus relaciones comerciales, de acuerdo a su perfil en Wikipedia; además del poder político con sus redes en el partido Morena y relación con la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda; y la autoridad otorgada por el alcalde Ismael Burgueño al nombrarlo secretario Municipal del Bienestar.
Por sus recientes espacios públicos, los abogados insisten que se trata de un golpeteo político. “Y esto nos lleva a la hipótesis de que se trata de contarles el tema político; un tema político porque a este punto mi representante perdió su trabajo. Tuvo que renunciar a la Secretaría de Bienestar, perdió contratos que tenía con empresas televisivas; por esta situación que se le cerraron muchas puertas laboralmente. Ha tenido un problema muy grande con su familia, con sus hijos, con esta situación”, dijo Flores Bellegos.
LA TERRIBLE Y DESGASTANTE AUDIENCIA
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Para todos fue complicado mantenerse despiertos y en su mejor rendimiento durante las 23 horas que demoró la audiencia inicial en el caso de abuso sexual presuntamente cometido por el exfuncionario de Morena, Erik Morales Elvira, que se desarrolló durante el 19 y 20 de marzo de 2026.
Las primeras cuatro horas fueron la exposición del caso por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE). La audiencia se pausó hasta 12 veces; la mayoría fueron descansos de 15 minutos, sólo una demorada para dar espacio para la cena.
La juez Rábago escuchó 14 testimonios, cada uno con una demora entre 30 y 70 minutos; incluso fueron descartados cuatro testigos de la víctima, entre los que están dos profesores, el padre y el novio, al considerar que no estuvieron en el lugar de los hechos. Los más detallados, los de peritos psicológicos y de mecánica.
“Un examen de mecánica de ellos. Nuestro perito, el Doctor Gerardo Soto Gálvez, hizo un peritaje respecto a las cuatro versiones de la ofendida”, explicó el abogado defensor, que dio a entender que la víctima hizo tres precisiones a su declaración original.
“Lo más difícil de esas 23 horas fueron el desgaste físico y emocional que conllevó esas 23 horas que se suscitaron, porque si bien era volver a los hechos, era escuchar lo que exponían, escuchar contra réplicas. Creo que emocionalmente eso es muy desgastante y más como víctima del estar escuchando una y otra vez, esperar 23 horas para que se desahogaran las suficientes pruebas para la conclusión de esa audiencia, pues que fue lo más difícil de estar ahí de esas 23 horas”, respondió la ofendida en exclusiva a ZETA.
Después de la primera hora, inició el largo espacio de más de ocho horas de testimonios y peritos. Ambas partes tuvieron siete testigos concurrentes, que son los compañeros de trabajo del Ayuntamiento de Tijuana en la Secretaría del Bienestar.
“Todos los testigos son similares, prácticamente coinciden en el 99 por ciento en la veracidad de sus declaraciones; son totalmente coincidentes todos los testigos, más un testigo adicional del de nombre Juan José Estrada Barragán, que es el testigo que estuvo presente prácticamente al momento crítico de los hechos, quien dice haber encontrado a la víctima y al Terrible Morales sentados en la sala de juntas platicando al momento de que él ingresa a la sala de juntas”, relató Elías Flores Bellegos.
Flores Ballegos reiteró a ZETA que le parece injusta la vinculación a proceso, cuestionando la perspectiva de género que advirtió la juez Rábago al priorizar el testimonio de la víctima y el peritaje psicológico de la FGE, tras la denuncia de acoso y abuso sexual contra Morales. “Pero la juez lamentablemente y cínicamente lo dijo: ‘Ya tendrán oportunidades de y también se van a tener un mucho tiempo para defenderse’. No se trata de eso. Se trata de ser justo, se trata de hacer lo correcto. Si la fiscalía presentó un caso débil, tenía que regresarse el expediente para que la fiscalía investigara más”, cuestionó.
NO QUEDARSE CALLADAS ANTE LO SUCIO
Agradecida con el apoyo de la FGE, y con la gobernadora Marina del Pilar, la víctima reflexionó y pidió a las víctimas de acoso y abuso que no se queden calladas, que encuentren ayuda en su red de apoyo y denunciar a los agresores sin importar el poder e influencia política.
“Me he dado cuenta con el que se han conducido a lo largo de este proceso, pero sigo esperando lo mismo para las siguientes etapas, porque si bien ha sido un hecho desgastante, tengo esperanza en la suma de esfuerzos, en la colectividad también, y no desistir. No desistir porque va a haber momento entonces en donde sí, como en la audiencia, como lo mencionaba, pero no desistir… Sí, no desistir para que la justicia haga su trabajo porque creo que existe para salvaguardar la integridad de los más vulnerables, de las víctimas; y también invitar a no quedarse callados, calladas y no alzar la voz ante lo incorrecto, ante lo sucio, ante lo que corrompe y denigra al ser humano y así también fortalecer la justicia en nuestro país”, dijo la víctima de Morales.
Durante el desgaste de las 23 horas de audiencia, la víctima sí consideró desistir y frenar el proceso, pero lo que le dio fuerza para seguir fue pensar en el precedente y en sus seres cercanos, que le brindaron apoyo y ayuda emocional para mantener la lucha legal.
“Fueron bastantes horas; o sea, si bien nunca en mi vida había estado en una audiencia y mucho menos tanto, o sea, el estar tanto tiempo ahí de estar escuchando, sí fue un desgaste y por un momento sí pensé en no… que ya no había salida de esto. Como desistir ante escuchar también las contra réplicas que hacían de la otra parte. Y sí hubo un tiempo en que quise, la verdad, ya que todo se parara, pero eso no dependía de mí y lo sabía, así que lo único que hice es apelar a la fe y encontrar tranquilidad en eso, y confianza en que también se iba a actuar con justicia”, precisó.







