Empleados de Banjército, identificados como Omar Chan y David Cortés con la anuencia del gerente Juan Carlos Borges presuntamente agilizan trámites a quienes les dan 5 dólares por “debajo del agua”, denuncian
Desde hace tres semanas, la obtención del engomado del Registro Público Vehicular (REPUVE) en la Aduana de Tijuana se ha convertido en un calvario para importadores y choferes de automóviles usados; quienes esperan al menos ocho horas sin acceso a comida ni sanitarios para completar el trámite.
La situación que se vive en la Aduana de Tijuana se debe a la falta de personal y equipo, lo que ha propiciado corrupción para agilizar algunos trámites, denunció Fernando Parra Carrillo, vicepresidente del grupo especializado de autos usados, afiliado a la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de Tijuana.
“Existe corrupción involucrada ya que algunos de los empleados de Banjército, de nombres Omar Chan y David Cortés. Con la previa autorización de su titular o bien gerente, de nombre Juan Carlos Borges, están agilizando trámites sólo para los carros que les dan 5 dólares extra por debajo del agua”, señaló el empresario.
Baja California es el único estado de la república mexicana donde el Ejército cobra 60 dólares para entregar el engomado del REPUVE; un trámite que es gratuito en el resto de aduanas, como la de Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila, puntualizó.
La obtención del engomado del REPUVE para los autos usados que son importados normalmente tardaba 20 minutos, pero derivado del actual retraso en el patio donde se coloca el engomado se acumulan alrededor de 40 unidades, en perjuicio económico de los choferes que pierden hasta dos días de trabajo para terminar un trámite.
Los vehículos ingresan a la Aduana de Tijuana entre las 8 y 9 de la mañana, los modulan y liberan alrededor de las 10:30 de la mañana, pero vienen saliendo del REPUVE hasta las 5 de la tarde “si les va bien o hasta el siguiente día”.
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En otras ocasiones “de repente dicen: ´no vamos a hacer nada hasta mañana, no pueden pagar, aquí se paró todo´”, refirió Parra Carrillo. Hasta hace tres semanas, los choferes de cruce pasaban al menos dos vehículos. La afectación económica para ellos es de 60 dólares por cada unidad no cruzada.
“Los choferes están siendo maltratados, sin acceso a comida y a sanitarios, expuestos al sol, lo que considero una violación de los derechos humanos”, indicó Parra Carrillo, este 6 de marzo de 2026.
Además de los vehículos que se acumulan en el patio donde se entrega el engomado del REPUVE, se suman las unidades que quedan atoradas en la Aduana; a las cuales se les cobra una multa por no sacarlas, que es pagada por las agencias aduanales.
A mediados de esta semana, Olivaldo Paz Gómez, presidente de la Canaco-Servytur Tijuana, se presentó con los responsables del REPUVE en la Aduana de Tijuana para solicitarles agilizar el trámite, pero “fue peor” porque en lugar de sacar 110 trámites sacaron 60, refirió.
En opinión del entrevistado, el trámite del REPUVE tendría que hacerse en las oficinas de Recaudación de Rentas del Estado, a cargo de la Secretaría de Hacienda, ya que todos los automóviles que pasan los choferes de cruce los ponen a su nombre en la Aduana, incumpliendo el objetivo del REPUVE que es para identificar al dueño del vehículo.
El 26 de febrero pasado, ZETA solicitó una entrevista a la Secretaría de Hacienda del estado, sin que haya sido concedida.






