Observaciones de la Auditoría Superior de la Federación al Ayuntamiento de Mexicali, reflejan descontrol e irresponsabilidad administrativa, imperdonable para un gobierno reelecto
De los poco más de 500 millones de pesos que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) observó al Ayuntamiento de Mexicali donde exploran la posibilidad de que existan malos manejos financieros, lo que se aprecia es una irresponsabilidad y poca capacidad de control interno.
Esto no quiere decir que no exista corrupción, pero resulta que el Ayuntamiento de Mexicali no presentó pruebas mínimamente elementales para solventar las irregularidades identificadas por la institución federal.
En este Semanario hemos exhibido en varias ocasiones los contratos con proveedores favoritos de Morena en el tema de arrendamiento de patrullas y de camiones de basura; también en favor de “campesinos” que de la noche a la mañana se vuelven prominentes empresarios arrendadores. Sin embargo, esto no fue lo que observó la ASF, sino que, elementos mínimos de comprobación, que quienes han trabajado en el servicio público ya deberían conocer, no fueron presentados.
Ya sea por un acto doloso o por accidente, ambos casos son preocupantes, pues en el mejor de los casos, el gobierno de Norma Bustamante es incapaz para comprobar gastos y justificar el buen uso del recurso público. En el peor, el gobierno borró huellas para despistar la corrupción.
El único gobierno de reelección (San Felipe fue Consejo Fundacional) tuvo problemas de primaria en la comprobación del manejo de recurso público derivado a que no cumplió con lo que -en teoría- sería lo más sencillo y obvio, pero por tratarse de contratos de alta cuantía, es difícil comprobar sí se está cumpliendo con ellos.
Publicidad
En la auditoría 496 con número de cumplimiento 2024-D-02002-19-0496-2025 del gasto federalizado, disponible en la página de la ASF, se establece que el Gobierno Municipal firmó cuatro contratos relacionados con el arrendamiento de vehículos y camiones de basura, con los números 01-AYTOMXL-OM-ADJ-DIR-20-23, por 16 millones 382 mil pesos; 01-AYTOMXL-OM- ADQ-17-24, por tres millones 175 mil pesos; 01-AYTOMXL-OM-ADJ-DIR-05-24 por 97 millones 469 mil pesos; y 01-AYTOMXL-OM-ADQ-09-24, por 20 millones 183 mil pesos, donde la Oficialía Mayor no “presentaron las bitácoras de los recorridos con las que se compruebe la operación de los vehículos; tampoco se proporcionó un documento que acredite el pago y la póliza de egresos, por lo que no se acreditó que el servicio se realizó conforme con los términos pactados en los contratos”.
Tras subsanar una parte de las irregularidades, la Auditoría indicó que nuevamente “omitió bitácoras de recorrido que comprueben la operación de los vehículos; para el contrato 01-AYTOMXL-OM-ADQ-17-24, el reporte fotográfico es insuficiente al no mostrar números de serie”. También el documento refiere que no hubo reporte fotográfico en la operación de camiones, por lo que no se acreditó si se llevó a cabo el servicio conforme al contrato pactado, por lo que sólo en esta parte no se pudieron comprobar 137 millones 211 mil 27.78 pesos.
Otra de las grandes irregularidades es que no presentó documentación relacionada con la correcta ejecución de obras contratadas derivados del programa FORTAMUN 2024, principalmente enfocados a temas de alumbrado público y obras, donde no pudieron acreditar que se llevó a cabo la obra y que su funcionamiento sea correcto.
“En cinco expedientes técnicos unitarios de obra pública pagados con recursos del FAISMUN 2024, no proporcionó las actas de extinción de obligaciones ni fotografías georreferenciadas, y en un contrato pagado con recursos de las PFM 2024 no proporcionó las estimaciones con documentación soporte, por lo que no se acreditó la recepción formal ni la ejecución de las obras, lo que generó un probable daño a la Hacienda Pública”, refiere el documento emitido por la Auditoría.
En ambos puntos, el Ayuntamiento de Mexicali tuvo una administración deficiente y que podría comprometer un monto de 157 millones 687 mil pesos, lo que representaría el 67 por ciento de la muestra revisada.







