“Le vas a creer más a tus ojos que a mí”, dice el marido infiel a la mujer que lo captó en el acto, y al parecer también el junior Omar Blancarte a su padre, el Oficial Mayor, Omar Blancarte, y al alcalde de Tecate, Román Cota, quienes aun habiendo observado y escuchado los videos donde el joven de 26 años golpea a un policía, humilla a otros; les advierte que su papá es el Oficial Mayor, que saldrá de la detención en que cayó por faltas al reglamento de tránsito; y que, además, a gritos les presume a los agentes su relación con el Siete, José Ángel Pérez Ayala, un líder del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tecate, de acuerdo a la Mesa de Seguridad, no reciben consecuencia alguna. Ni el Oficial Mayor, Omar Blancarte, ni el jurídico que habló a su nombre y al del alcalde Cota, para pedir la cortesía a la FGE para que liberaran al junior Blancarte, han tenido consecuencias. Como que en Morena eso del influyentismo es lo suyo, pues en un caso de tal grado de escándalo que, además, quedó videograbado y se escucha claramente cuando el tecatense amenaza a los oficiales municipales, primero con el nombre de su papá, y posteriormente con el del señalado miembro del CJNG, el Siete, no pasa nada. Ni la gobernadora Marina Ávila pone orden; mucho menos el alcalde Román Cota, quien se hace el desentendido al recurrir a la narrativa presidencial de que “no hay denuncia”. Y luego el Oficial Mayor se deslinda de su hijo porque “es un adulto de 26 años”… claro, que utiliza las influencias de su padre e infunde temor con el narco. ¿Así cómo los policías municipales van a denunciar? Las amenazas surten efecto, o los corre el Ayuntamiento que “administra” su papá, o los amenaza el CJNG.
Junior protegido
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