Organizaciones de la sociedad civil, que mantienen un frente de defensa en contra de proyectos gaseros y contaminantes que se han anunciado para el Golfo de California, manifestaron que se encuentra estancado el proceso de consulta pública sobre la Central de Combustión Interna (CCI) de Los Cabos, solicitado formalmente ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Desde que el proyecto fue presentado por el Ayuntamiento de Los Cabos y autoridades de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se advirtió sobre riesgos de contaminación a la cuenca ambiental de Los Cabos, ya que se prevé que la dimensión del proyecto sea similar a la central que ya existe en Punta Prieta, en La Paz.
Es por ello que han insistido en que se lleven a cabo las consultas públicas, para que la ciudadanía pueda informarse con certeza sobre las precisiones de la nueva CCI que tendrá Baja California Sur antes del 2028.
La directora del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA), Jaqueline Valenzuela, hizo hincapié en que, como asociación, siempre invitan a la ciudadanía a que esté informada, no solamente de un proyecto en específico, sino de todos aquellos que vienen para Baja California Sur en temas energéticos y eléctricos.
En este sentido, recordó que se han anunciado diversas iniciativas para la entidad, que tienen que ver con el ramo de la energía. Algunos han sido muy públicos, como las centrales termosolares que dio a conocer la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y que conllevarán una inversión de 800 millones de dólares.
No obstante, hay otros que no se han compartido públicamente, como la infraestructura gasera que se está planeando para el municipio de Los Cabos, que incluye principalmente una regasificadora y la construcción de aproximadamente 180 kilómetros de ductos.
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Es por ello que insisten en la importancia de que la población conozca estas iniciativas mediante los mecanismos que las autoridades ponen a disposición de la ciudadanía, como las consultas públicas.
Lo anterior ya que, subrayó, es ahí es donde se puede conocer a detalle qué es lo que incluye el proyecto, hasta dónde, cuáles son las delimitaciones del mismo; por dónde va a pasar, si hay afectación en flora y fauna, etc.
“Teniendo esta información es cuando podemos opinar de manera informada; en el caso de la Central de Combustión Interna, desde que se anuncia el proyecto, y que, pues, llega a la Semarnat y se anuncia en la gaceta oficial, se pide mediante la ciudadanía esta solicitud de apertura de la consulta pública”, dijo.
Jaqueline Valenzuela expuso que generalmente tales solicitudes de consultas se contestan entre un mes y 45 días aproximadamente, sobre todo tomando en cuenta cuál es el tiempo que lleva el proyecto de haberse presentado.
“En este caso te podría decir que ya estamos rozando los dos meses de qué solicitamos la apertura de la consulta, y pues al día de hoy no se han tenido noticias. Esto fue a partir de varias personas ciudadanas que la solicitaron y que han estado acercándose a la Semarnat”, reiteró.
Aunque han presionado, desde la oficina regional de la dependencia federal han informado que no hay actualización de la solicitud de consulta pública. Por otro lado, han observado que el proyecto ha retirado la licitación.
En este escenario, con la poca información que se tiene, la directora declaró que alcanzan a sacar una conclusión: el proyecto está detenido. “No sabemos exactamente por qué razones, pero es lo que alcanzamos a concluir con la información que tenemos”, manifestó.
“En Semarnat no nos han informado oficialmente que el proyecto esté detenido, lo único que nos han dicho es que no hay información y que van a preguntar a México. Digamos que ahí sigue al corriente, de acuerdo a lo que nos han comentado”, agregó.
Lo que sí pueden confirmar es que la licitación está suspendida, y que pudo retirarse para estar disponible sólo para los promoventes.
Explicó que cuando este procedimiento se retira puede ser principalmente por temas técnicos, lo que implica que se haya dimensionado mal y que eso haya derivado en un erróneo diseño de lo que se licitó o, por otro lado, en la parte económica.
Indicó que también podría ser que internamente en lugar de licitarla se tomen decisiones, como que el Gobierno Federal invierta de su propio patrimonio para construirla.
“Realmente no sabemos lo que está pasando, y pues esa es la parte importante. Como ciudadanía, nosotros impulsamos que se tenga la información, la más actualizada posible, para que nosotros también podamos tener una opinión informada”, reiteró.
“Creo que dependiendo la autoridad que lo solicite pues tendrán internamente diversos mecanismos; nos informan aquí a nosotros de la oficina de la delegación regional que no hay ninguna actualización, o sea, no hay nada del proyecto, es como si el proyecto de repente hubiera quedado perdido”, añadió.
La especialista señaló que aunque en Baja California Sur se cuente sólo con una oficina regional, ésta puede tener contacto con las oficinas federales y con el promovente para preguntar directamente si este proyecto lo consideran como retirado.
Por ello, enfatizó que sí debe de haber mecanismos internos de comunicación directa con el promovente para saber si el proyecto se retira o se avanza o definitivamente hay que empezar de cero otra vez e ingresar todo.

LOS DETALLES DEL PROYECTO
Como ZETA lo dio a conocer en 2025, la CFE prevé contar con 272 millones de dólares para la construcción de la CCI, que podrá generar alrededor de 240 Megavatios (MW) para Baja California Sur, recurso que será obtenido mediante un fideicomiso privado, créditos de agencias a la exportación y bonos de largo plazo a 30 años, todos adquiridos a tasas “competitivas”.
Las autoridades federales precisaron que la CCI funcionará con base en gas natural que se aprovechará con 13 motores de combustión interna de alta eficiencia, “elegidos para conservar el agua; por ser una zona desértica es preferible a un ciclo combinado”.
La planta de energía tendrá una vida útil de 30 años y, recalca la empresa paraestatal, podrá operar con diésel en casos de emergencia.
El Gobierno de México insiste en que esta central dará confiabilidad al sistema energético de la entidad durante el verano, ya que en los últimos años se han presentado olas de apagones masivos por el déficit de generación de energía.
Debido a las altas temperaturas que se reportan en esta época del año, aumenta la demanda de consumo de electricidad, lo que ha obligado a la CFE a programar cortes del servicio de energía para evitar un colapso del sistema.
Por su parte, el gobernador del Estado, Víctor Castro Cosío, se ha manifestado a favor del proyecto, recalcando que la ciudadanía misma ha demandado estrategias y más inversiones para solucionar de una vez por todas el problema de los apagones en el verano.
No obstante, las organizaciones de la sociedad civil advierten que esta obra aumentará la expulsión de partículas contaminantes en la cuenca ambiental de Los Cabos, aun y cuando ya es el municipio con mayor índice de contaminación.
CERCA ha llevado a cabo estudios, en los que se indica que el combustóleo tiene un alto contenido de azufre, hasta un cuatro por ciento, mientras que en el diesel es del 2 por ciento, lo que aumentaría la concentración dióxido de azufre en el principal destino turístico de Baja California Sur.
Por medio de una red de monitoreo, CERCA concluyó que Los Cabos presenta índices de contaminación más altos que los de La Paz, a pesar de que este último municipio es el que carga con la producción de energía, con base en combustóleo, para todo el estado.
UNA RED DE PROYECTOS
A nivel nacional se registra un movimiento de decenas de organizaciones, esto por proyectos de gas natural que, advierten, ponen en riesgo la biodiversidad y a las comunidades del Golfo de California.
Se plantean iniciativas como Proyecto Saguaro, que conlleva la construcción de un gasoducto de 800 kilómetros que atravesaría desde Texas, Estados Unidos, hasta Puerto Libertad, Sonora. Ahí quieren levantar una planta de licuefacción para convertir el gas natural licuado en gas metano; posteriormente lo transportaría en buques metaneros por el Golfo de California.

Debido a que anunciaron que la CCI de Los Cabos funcionaría con un porcentaje de gas natural, obras como Proyecto Saguaro, y otras como la iniciativa de construir un gasoducto de 150 kilómetros en el municipio y una planta de regasificación, despiertan la preocupación.
“Sí definitivamente hay una conexión entre el crecimiento de la infraestructura fósil por todo el Golfo de California. Hace un año yo hablaba de que estaba ligada a la infraestructura que se tiene planeada para el Golfo porque al final pues parece ser que es la nueva apuesta”, mencionó Jaqueline Valenzuela.
“No podíamos dejar de analizar que la infraestructura que va en Los Cabos se vuelve conveniente en el papel para que funcione con gas, pero quienes vivimos en el estado sabemos perfectamente bien que el gas aquí no se usa”, sostuvo.
Recalcó que, incluso, aunque la CFE tenga las unidades para producir electricidad con gas, esto no está pasando, ya que se sigue produciendo con combustóleo y diesel.
“Ese el mayor temor que se tiene para el municipio de Los Cabos: que sea una central, la más grande del estado, y que esté funcionando con esos combustibles tan sucios. Ahí es donde nosotros ponemos el acento: esa central va a traer una contaminación que el municipio de Los Cabos no va a poder con ella”, finalizó.






