22.2 C
Tijuana
jueves, marzo 26, 2026
Publicidad

Cancelando ídolos, la vinculación a proceso de Erik Morales

Hace unos días, el periódico The New York Times publicó un extenso reportaje titulado “César Chávez, un ícono de los Derechos Civiles, es acusado de abusar de niñas por años”. La pieza periodística, firmada por Manny Fernández y Sarah Hurtes, y que les tomó varios años elaborar, cuenta con testimonios de más de 60 personas, incluidas las ahora mujeres que fueron abusadas por el líder agrícola cuando eran menores, y la revisión de cientos de páginas de archivos del sindicato, correos electrónicos, fotografías y otros materiales.

Lo más fuerte, y que valida no sólo el trabajo de los periodistas, sino el delito cometido por quien se convirtió en un ídolo del sector agrícola estadounidense, son los testimonios de las víctimas. Las ahora mujeres de la tercera edad cuentan con detalle y dolor el abuso sexual del que fueron objeto durante varios años por Chávez.

Publicidad

Anuncio

Dolores Huerta, ya de 90 años de edad, sindicalista y cofundadora junto a Chávez del Sindicato de Trabajadores Agrícolas de América, relató por primera vez los abusos sexuales de los cuales fue víctima por parte del líder campesino, y, de hecho, de la procreación de dos hijos y la puesta en adopción de los mismos. Ella justificó que no hizo en su momento público el abuso sexual por temor a que el movimiento que grandes cambios trajo a las políticas públicas en el sector agrícola norteamericano, fuese demeritado por la terrible conducta de su líder máximo, César Chávez.

A la fecha, en decenas de ciudades de la Unión Americana se han desmontado monumentos y borrado murales que hacían honor a una vida de entrega y defensa de los agrícolas, en quien fue su líder máximo, Chávez. Muchas ciudades han decidido cambiar los nombres de festivales y días especiales, y en lugar de llevar el nombre del dirigente fallecido en 1993, optan por celebrar el Día del Trabajador Agrícola.

Publicidad

Anuncio

Chávez, resuelven periodistas, sociedad, y gobierno, después de los testimonios de las víctimas, fue un abusador de niñas y de mujeres, e intentan rescatar los logros de la comunidad agrícola, honrándolos a ellos en general y no a quien los representó en su lucha, de manera particular.

En Tijuana hay varios murales dedicados al ex campeón mundial de boxeo y expugilista, asentado en esta ciudad, Erik Morales Elvira, el Terrible, como era llamado en su época de apogeo en el mundo del deporte. Con la fama en el mundo del entretenimiento y manteniendo por años una fachada de sencillez, de compromiso y apoyo a sectores de la sociedad, Morales llegó a la política. Primero de la mano de gobierno del Partido Acción Nacional, quienes en plan de admiradores lo acogieron en áreas de atención al deporte. Después, con Morena.

Publicidad

El partido oficialista mexicano le dio a Morales una diputación federal en el 2018, el mismo año que Andrés Manuel López Obrador ganó la Presidencia de la República, y en el 2021, la primera mujer gobernadora de Baja California, Marina Ávila, le nombró director del Instituto Estatal del Deporte, y, desde esa posición, lo impulsó para que en el 2024 buscara ser candidato, por Morena, a la presidencia municipal de Tijuana que, por entonces, tenía bajo su cargo la alcaldesa Montserrat Caballero Ramírez.

En la precampaña morenista, a Morales le salió una denuncia por abuso sexual. Una mujer refirió y denunció cómo años atrás la había abusado cuando trabajaba para él. Pero el caso terminó en un acuerdo entre las partes y no prosiguió. Lo que sí, le valió la nominación de Morena a la alcaldía de Tijuana, que ya no fue para él, sino para Ismael Burgueño, a quien no consideraban para participar, pero que se benefició del pleito político entre la gobernadora y la alcaldesa Caballero. La decisión del centro del partido oficial en México, supuestamente fue salomónica: ni va el candidato de la gobernadora (Erik Morales), ni va la reelección de la alcaldesa (Montserrat Caballero).

Pero ya presidente municipal, Ismael Burgueño le dio un espacio de suma relevancia en su gabinete al exboxeador: lo nombró secretario de Bienestar, para que, desde ahí, y con el apoyo aún de la gobernadora, construyera su camino a la elección del 2027, y ahora sí, fuese nominado a la alcaldía de Tijuana.

Pero a inicios de julio de 2025 Morales lo volvió a hacer. De acuerdo al desgarrador testimonio de la víctima, una joven universitaria que encontró su primer empleo en la Secretaría del Bienestar que él titulaba, su superior, el secretario del Bienestar, la mandó llamar a su oficina para preguntarle por unos encargos y solicitarle otros. Pero con alevosía, cuando la joven entró a su oficina, la cerró.

Lo que siguió después fueron momentos de suma confusión, bochorno, sorpresa y abuso para la víctima. Toqueteos no solicitados, caricias rechazadas, introducción de extremidades y miembros, acorralando a la joven, sujetándola para su satisfacción, mientras ella era mancillada, a pesar de sus reiterativos “no”. Hasta que la providencia hizo que alguien tocara a la puerta de la oficina de Morales, y el ataque cesó. Punto que la joven aprovechó para salir huyendo de ahí. Literalmente, del edificio de Palacio Municipal Nacional salió en ese momento y se encaminó a su carro, pero no habían pasado muchos minutos cuando Morales Elvira le marcó de manera insistente al celular. Ella, aún en estado de shock, respondió sólo para escuchar a un muy quitado de la pena secretario, invitándola a cenar ese día.

Después de contar lo vivido a sus padres y su pastor, procedieron a denunciar. Tanto en Sindicatura como en la Fiscalía General del Estado. El alcalde Burgueño rápidamente lo separó del cargo. Y hace unos días, después de meses de desesperanza para la víctima, un juez vinculó a proceso al exboxeador por abuso sexual. Él, otra vez alevosamente, aprovechándose de su fama, el dinero que posee, apelará el caso. Pretendiendo desestimar las crudas declaraciones de la víctima, que, por cierto, no es la única.

El padre y los abogados de la joven que denunció el abuso sexual por parte de Morales Elvira, han ido encontrado otras denuncias y otras víctimas en su camino por obtener justicia. Refieren seis casos más. Y luego están aquellos que no han sido denunciados, pero que sí han sido narrados a confidentes sociales, en el ánimo de que alguien conozca la historia de abuso que no se quiere hacer pública por la vergüenza que sienten las víctimas, y que, como dice Giselle Pelicot, debería estar en el lado de los victimarios.

A pesar del desgarrador testimonio de la víctima que sí se atrevió a denunciar a Erik Morales Elvira, el Terrible, de haber sido vinculado a proceso, en Tijuana, todavía aparecen coloridos y erguidos los murales que en su honor se han pintado en la Zona Norte de la ciudad, en el Auditorio Municipal. A diferencia de la sociedad y el gobierno que sí escuchan a quienes fueron víctimas de César Chávez, en Tijuana las dejan solas y siguen admirando al ídolo que deciden no cancelar, a la luz de sus reprobables acciones.

- Publicidad -spot_img

Autor(a)

Adela Navarro Bello
Adela Navarro Bello
Directora general del semanario ZETA, Consejero de Artículo 19 y del CPJ para las Américas, entre otros reconocimientos, tiene el Maria Moors Cabot 2021 de la Universidad de Columbia.
- Publicidad -

Puede interesarte

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

-Publicidad -

- Notas recientes -

Destacadas

-Publicidad -
-Publicidad -spot_img